Vinculan saqueos a fallas en sistema judicial y caída en las ayudas sociales
Idesa alertó sobre señales de impunidad. El gasto público creció el doble que los planes sociales.
Los saqueos de la semana pasada "están asociados a la degradación del sistema judicial y de seguridad y a la mala calidad de las políticas públicas", alertó el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), que, además, advirtió que "los subsidios sociales crecen la mitad que el gasto público". En su informe semanal, el Idesa dijo que "aunque puedan estar operando intencionalidades políticas" para que haya saqueos, "hay un contexto propicio para la violencia".En ese sentido, mencionó que "apenas la economía se desacelera se explicita que la política fiscal es insostenible y que los subsidios sociales, lejos de actuar como un factor promotor de movilidad, operan como un mecanismo que perpetúa la dependencia de millones de personas del asistencialismo estatal"."Se trata de un nuevo testimonio de que no se está aprovechando la inédita oportunidad que la bonanza internacional brinda para promover desarrollo social", lamentó el grupo de estudios cordobés.En cuanto a la situación de la Justicia y la seguridad, el análisis mencionó que "en los últimos años, las señales de las autoridades fueron que el no cumplimiento con las normas es legítimo si el fin político perseguido lo justifica".Dentro de los subsidios sociales, mencionó los del Ministerio de Desarrollo Social, que crecieron 12 por ciento anual, los recursos repartidos entre las provincias y los municipios del Fondo Federal Solidario, que lo hicieron a un nueve por ciento interanual, y los del Ministerio de Planificación Federal, que disminuyeron un 10 por ciento interanual."Los datos muestran que, en general, las partidas destinadas a subsidios sociales han sufrido una visible desaceleración y que, dentro de ellas, el ajuste se concentra sobre los programas asistenciales que más directamente se vinculan con la contención de la población en mayor estado de necesidad", alertó el Idesa.Al respecto, explicó que "los saqueos no son consecuencia directa de la pobreza, sino de la profundización del asistencialismo estatal. La bonanza económica estuvo acompañada de un fenomenal crecimiento del gasto público. Gran parte se dilapida en acciones carentes de valor estratégico y muy regresivas para la distribución del ingreso, como los subsidios económicos a empresas públicas y privadas".

