Vidal va por la transición, mientras los K buscan marcarle la cancha
La gobernadora electa afirmó que no tiene temor para afrontar su gestión. El derrotado Aníbal Fernández saludó el triunfo de su rival y acusó de traidores a dirigentes del propio kirchnerismo.
La Plata. El kirchnerismo aún no puede digerir la estrepitosa derrota sufrida en la provincia de Buenos Aires en manos de la electa gobernadora bonaerense por Cambiemos, María Eugenia Vidal, y salieron a intentar marcarle la cancha con una sugestiva advertencia: "A Vidal se le va a poner muy jodido, no es Capital la provincia de Buenos Aires". La frase fue lanzada por el reelecto intendente kirchnerista de Ensenada, Mario Secco, quien insistió que "le va a ser más duro a ella gobernar la provincia que a mí Ensenada".Como contrapartida, Hilda "Chiche" Duhalde, la esposa del expresidente Eduardo Duhalde, reclamó "la colaboración de todos" con Vidal porque la provincia "es un territorio difícil". Y agregó: "Si quieren ponerle palos en la rueda, le van a hacer mucho daño a la gente y a la provincia. Creo que hay que ayudar".A su vez, el vencido candidato oficialista y jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, negó ser el "mariscal de la derrota" y habló de una "traición" de dirigentes del propio espacio, lo que calificó como "fuego amigo", pero reconoció que Vidal metió "un golazo" al ganarle la gobernación bonaerense.Le deseó a Vidal "de corazón que los resultados que obtenga sean positivos" en la Provincia, y dijo que no tiene "por qué minimizarla" ya que "cuando un jugador le pega con la parte interna del pie izquierdo, y la clava en el ángulo, usted tiene dos opciones: criticar al arquero o reconocer que hizo un golazo".Fernández, quien quedó más de cuatro puntos abajo de Vidal, admitió que "a lo mejor llegó el momento de dar un paso al costado", y dijo saber que "hubo gente de mi partido que hizo lo imposible para que me fuera mal". Y sentenció: "Ese fuego amigo creyó que me paraba en una elección, pero no se dio cuenta que se hacía un agravio a sí mismo", en supuesta referencia a sus competidores internos, Julián Domínguez y Fernando Espinoza.
Transición
La dirigente del PRO, que bajo el sello de Cambiemos será la primera mujer al frente del Ejecutivo luego de 28 años de hegemonía peronista, afirmó que no tiene temor en enfrentar la difícil gestión y que ejercerá firmeza en la lucha contra el narcotráfico: “Hay que ir por los jefes de las bandas para que no ingrese la droga al país”.
Confió en “empezar a dialogar cuanto antes” con las autoridades bonaerenses para hacer una transición ordenada, que ponga en prioridad a los vecinos. “Nos vamos a poner en contacto, tenemos la mejor predisposición para que se haga como debe hacerse, democrática y ordenadamente. Tenemos que hacer la mejor transición”, dijo.
En ese sentido, el candidato presidencial oficialista, Daniel Scioli, felicitó públicamente a Vidal, y adelantó que sus equipos técnicos se pondrán en contacto con la nueva mandataria provincial para que pueda “tomar la posta de la provincia y llevar adelante la responsabilidad institucional para la que fue elegida”.
Por otra parate, Vidal destacó la “enorme renovación” de intendentes del territorio bonaerense, “tanto en el Conurbano como en el interior de la provincia”. Los comicios del domingo dejaron como saldo un nuevo escenario en el conurbano, donde la alianza Cambiemos triunfó en varios municipios, mientras que “barones” históricos deberán dejar su lugar a partir del 10 de diciembre.
La alianza le arrebató al Frente para la Victoria la conducción de 33 municipios bonaerenses; mientras que en total serán 65 los distritos que a partir del 10 de diciembre gobernará el espacio que lidera el candidato presidencial Mauricio Macri. El macrismo le quitó al kirchnerismo siete municipios del conurbano bonaerense, dos del Gran La Plata y 24 del interior de la provincia.
El dato más significativo fue que en Quilmes y Morón, bastiones de la fórmula que aspiraba a gobernar la provincia por el kirchnerismo Aníbal Fernández–Martín Sabbatella, el macrismo obtuvo contundentes triunfos. En Quilmes, el chef Martiniano Molina logró el 44,38 por ciento de los sufragios, y superó al actual mandatario Francisco “Barba” Gutiérrez, que sumó el 38,38 por ciento.
En Morón, Ramiro Tagliaferro, marido de Vidal, logró el 42,62 por ciento, y se impuso a Hernán Sabbatella (FPV-Nuevo Encuentro), hermano de Martín, que sumó 32,17 por ciento.
Reparto de bancas
El frente Cambiemos logró 32 de las 69 bancas, entre diputados y senadores, que se renuevan en la Legislatura bonaerense. El kirchnerismo obtuvo 25 escaños.

