Venezuela sumó otro frente interno para Fernández
El Presidente debió salir a aclarar la posición del Gobierno sobre la situación que se vive en el país caribeño. Lo hizo después de que un conductor K criticara la postura del Estado en un foro internacional.
–Está en línea el presidente de la República, Alberto Fernández.
–Qué gusto oírlo, Víctor Hugo, ¿cómo está usted?
El periodista Víctor Hugo Morales presentó serio y formal al jefe del Estado, Alberto Fernández, quien había llamado al programa El diario de la mañana (AM750) para defender su gobierno ante el editorial fuertemente crítico que minutos antes le habían dedicado.
La tira diaria de Morales es un espacio amistoso con el Gobierno nacional, de simpatías por la coalición oficialista Frente de Todos, y abiertamente crítico de la oposición macrista. Por eso sorprendió en Olivos el tenor de la editorial de 16 minutos dicha por Víctor Hugo.
“Qué oportunidad magnífica haber dejado de hacer periodismo el 10 de diciembre pasado, qué alivio hubiera sido”, arrancó Morales su editorial. Seguidamente, se lamentó por el retroceso del Gobierno en su primera idea de expropiar la cerealera Vicentin; también reprochó la demora en la presentación del proyecto llamado “impuesto a la riqueza”, que, según dijo, “tenía que salir con fritas”.
“Pero se hace intolerable, a veces, algo como lo de Venezuela; ver a un gobierno que uno imaginó, de centroizquierda, peleador desde la América latina que se soñó distinta, de rodillas ante Trump; da mucha vergüenza, da mucho dolor, da muchas ganas de tirar todo a la marchanta”, dijo Morales.
“Qué tristeza todo esto, qué tristeza; porque lo menos que se le puede exigir a un gobierno que se presuma de carácter popular es un sentido muy alto de la dignidad y esto es entregar todo; es una pena muy grande la que uno tiene que sentir en este caso”, insistió.
Víctor Hugo Morales acusó al representante argentino en la ONU, Federico Villegas, de validar un informe presentado por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la chilena Michelle Bachelet. Ese informe fue muy crítico sobre la situación social y de los derechos humanos de la Venezuela gobernada por Nicolás Maduro.
“Aquí había un reducto, lo hemos entregado”, se lamentó Morales.
La producción del programa recibió un llamado desde Presidencia de la Nación. Fernández quería responder las críticas que lo tomaron por sorpresa. Unos 22 minutos duró el diálogo (o descargo presidencial).
“Estamos en un tiempo de Argentina donde cada uno usa la parte que le conviene de la información”, empezó diciendo el Presidente. Aludió a “información sesgada” que se brinda desde los medios (que no identificó).
Alberto Fernández rechazó que el Gobierno argentino cambiara su posición respecto a la cuestión venezolana: “Argentina hizo el planteo que siempre hace. Una vez más, ratificó su decisión de preservar los derechos humanos en cualquier ámbito y en cualquier gobierno, pero también estamos muy preocupados por el bloqueo que sufre Venezuela porque eso es un castigo que no merece el pueblo venezolano y llamamos a recuperar la convivencia democrática a través del diálogo de los venezolanos y sin intromisión de terceras potencias”, definió Fernández.
“Eso lo he dicho ante el G-20. He llevado mi posición a los líderes del mundo, no a los compañeros del partido; con Trump sentado en la teleconferencia, con Merkel, con Macron, con Putin, he planteado mi preocupación de que los bloqueos se terminen”, insistió.
Fernández también negó que el Gobierno pida nuevas elecciones para Venezuela. “Está abierta la posibilidad de integrar un consejo electoral nuevo, con la participación de la oposición; de eso estoy hablando, ese es el camino democrático que deben encontrar los venezolanos, no otro. No soy yo quien les tiene que decir a los venezolanos qué tienen que hacer”, explicó. Recordó que su gobierno nunca había discutido la legitimidad presidencial de Maduro y dijo no había reconocido a Juan Guaidó, “como sí lo hizo el gobierno anterior o España)”.
Fernández también explicó que Argentina continuaba en el Grupo de Lima “sólo para expresar nuestras discrepancias” y para decir que “la solución en Venezuela tiene que ser encontrada por los venezolanos”.
En su programa de la tarde en C5N, Morales valoró las aclaraciones de Fernández.
El canciller Felipe Solá también dio explicaciones. “Argentina no ha cambiado su posición sobre Venezuela”, dijo, para reafirmar que la postura del Gobierno nacional “es igual que siempre”.
Ahora, el Presidente justificó el pacto de Cristina con Irán
El presidente Alberto Fernández volvió a dejar de lado las críticas que manifestó contra el pacto que el entonces gobierno de Cristina Fernández firmó con Irán para que se extraditen los acusados por el atentado terrorista contra la Amia, al exponer ante el Comité Judío Estadounidense (AJC).
“Argentina ha hecho muchos esfuerzos. Es algo que intentamos hasta el día de hoy porque no estamos en paz con esto, no podemos quedarnos en paz porque las víctimas están reclamando que los responsables se hagan cargo de lo hecho”, dijo el jefe del Estado en relación a los avances para dar con los iraníes que, según la Justicia argentina, perpetraron el ataque con la colaboración de contactos internos.
Acto seguido, Fernández aseguró que el pacto con Irán se enmarcó en esas gestiones porque, recordó, ese país “nunca accedió a extraditar a los responsables de estos hechos”.
“Inclusive, cuando se buscó un acuerdo con Irán, en el memorándum, que francamente yo critiqué mucho, en el fondo se buscó destrabar eso”, dijo Fernández.
“La Argentina todavía está en deuda con ese tema, pero la mayor deuda es la del país que no ha dejado acceder a los responsables, para que vengan y declaren, y si eventualmente terminan siendo inocentes, recuperarán su libertad y volverán a Irán”, advirtió.
Críticas de la Daia
El presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia), Jorge Knoblovits, cuestionó la mirada del presidente Alberto Fernández sobre el memorándum de entendimiento con Irán
Knoblovits mostró sus diferencias con el discurso oficial y dijo que “el Memorándum no tuvo la pretensión de traer a los acusados a la República Argentina”, por lo que es “un elemento que no consideramos oportuno”.
En esa línea aclaró que, según cree, “hubiese tenido nulidad sobre la causa principal que lleva adelante el renunciante juez (Rodolfo) Canicoba Corral”.
“La deuda mayor es del Estado argentino, no del responsable. Me parece que ahí tenemos que cambiar la mirada”, dijo el titular de la Daia.

