Una escalada que recién empieza
Las diferencias de Nisman con Canicoba Corral se remontan a los días posteriores a la firma del memorando de entendimiento con Irán. El juez consideró constitucional el memorando ratificado por el Congreso.
El primer día posterior al impactante pedido de indagatoria de la presidenta Cristina Fernández y el canciller Héctor Timerman por parte del fiscal de la causa Amia fue apenas una muestra de la escalada y los cruces político-mediáticos a los que se verá sometido el asunto durante la segunda quincena de este mes.
Será así hasta el primer día hábil de febrero, el lunes 2, cuando se reanudará la actividad judicial. Es que la jueza federal María Servini de Cubría desestimó habilitar la feria para tratar la denuncia del fiscal Alberto Nisman. Este había presentado el pedido ante ese juzgado a cargo de Ariel Lijo y que por la feria cubre Servini de Cubría. Entre las razones para no hacerlo, la magistrada adujo la ausencia de "elementos probatorios que sustenten las solicitudes", es decir, elementos de prueba que den fundamento para avanzar en las eventuales citaciones a indagatoria.Al respecto, algunas preguntas. Los "elementos probatorios" ausentes en la presentación ante la jueza, ¿serán los nombres de los agentes de la ex-Side que el fiscal pidió ayer dar a conocer una vez levantado el secreto de Estado sobre ese tema? ¿Por qué la denuncia la presentó ante Lijo y no ante Rodolfo Canicoba Corral, juez natural de la causa, a quien ni siquiera se lo anticipó y este se enteró por los medios?El levantamiento del secreto de Estado sobre la documentación en la ex-Side es una facultad exclusiva del titular del Poder Ejecutivo. Solicitar que se haga efectivo ese levantamiento que buscaría poner a prueba a la Rosada. Si no lo hiciera, daría pie a sospechar que estaría encubriendo así a los agentes de la ex-Side, que, según el fiscal, estuvieron al tanto de las presuntas negociaciones con Irán para avanzar en el supuesto plan de encubrimiento. Por el contrario, de hacerlo sería porque no existieron esos agentes, con lo que terminaría por hacer sucumbir judicialmente la denuncia de Nisman.La otra pregunta tiene una respuesta de larga data. Las diferencias de Nisman con Canicoba Corral se remontan a los días posteriores a la firma del memorando de entendimiento con Irán, en enero de 2013. El juez consideró constitucional el memorando ratificado luego por el Congreso, frente a lo cual el fiscal apeló junto con la Amia y la Daia ante la Cámara, que lo consideró inconstitucional. Ahora está en la Cámara de Casación por acción del Gobierno.Durante estas horas, Canicoba Corral volvió a marcar diferencias con Nisman a partir de su comportamiento, que seguramente tendrán que ventilarse judicialmente: el fiscal se habría atribuido la facultad de conducir la investigación (como si el nuevo Código Procesal Penal ya estuviera vigente), realizar escuchas por su cuenta y ni siquiera anticiparle que haría la denuncia. Más aún, el juez pareció comulgar con la línea argumental central del Gobierno, sobre la que ayer insistió el canciller Héctor Timerman: que la denuncia tuvo que ver con la purga ordenada por la Presidenta en la ex-Side, que le costó la cabeza al agente con el que Nisman se manejó en el caso, el histórico Jaime Stiuso. "Hubo una desviación: los conducidos resultaron ser los conductores y el que debería ser conductor, es conducido", dijo Canicoba Corral. En otros términos, que Stiuso y compañía terminaron por sostener la "pista iraní" como la única, lo que por su parte Nisman siempre compartió en consonancia con la Embajada de Estados Unidos.Cruces político-mediáticos que irán en alza, hasta tanto empiece a desandarse el camino en los tribunales.

