Una "DéKada"
Por Federico Pinedo, presidente del bloque PRO de la Cámara de Diputados.
Los mejores momentos históricos de la economía argentina fueron tres: 1910, 1950 y 2003 en adelante. En esos tres momentos, la Argentina pudo vender a precios altos lo que producía y comprar barato lo que consumía o necesitaba para invertir.
Los Kirchner gobernaron durante uno de esos milagrosos momentos, motorizado por la incorporación de millones de chinos, hindúes y europeos del este a las clases medias consumidoras. ¿Esta década fue perdida o ganada? Ninguna de las dos cosas; creo que fundamentalmente fue desperdiciada.
Cuando uno ve que se consumieron todas las reservas de gas, que en 2003 eran de 25 años; cuando uno ve que se gastó un presupuesto en vialidad para hacer 25 mil kilómetros de autopistas y no hay ni 500; cuando uno ve que la Central nuclear Atucha II iba a costar 800 millones de dólares y ya lleva 4000 sin haberse terminado; cuando uno ve diez años de subsidios al transporte que terminan con la tragedia de Once por falta de mantenimiento; cuando uno ve los muertos de La Plata que ni se sabe cuántos son, en los 10 años de mayor crecimiento del gasto público de la historia; cuando uno ve que la política se comió 12 millones de cabezas de ganado, que son la totalidad del rodeo uruguayo y ve que Uruguay y ahora Paraguay exportan más carne que nosotros; cuando uno evalúa que al fin de la década la Argentina sigue con 25% de pobres, 40% de empleo negro y un millón de menores de 25 años que no estudian ni trabajan... íQué desperdicio!
Es verdad que se gastó mucho dinero público. El Estado pasó de tener el 33% de todo lo que producíamos a tener 50%. Un aumento bestial. ¿Mejoraron tanto la educación, la seguridad, la Justicia? ¿O algunos amigos del poder se enriquecieron escandalosamente y muchos punteros se hicieron jefes usando el dinero de todos? íQué desperdicio!
Donde sí retrocedimos es en calidad institucional, sin la cual no hay seguridad, ni previsibilidad, ni inversiones, ni empleo. Con los superpoderes, todo lo que retrocedió el poder del Congreso, avanzó la impunidad. Con los decretos de necesidad y urgencia, tenemos un poder ejecutivo que puede hacer leyes sin la aprobación de ninguna cámara del Congreso. Con la reforma judicial, los jueces quedan a tiro de remoción, suspensión, multa o apartamiento cuando quiera el gobierno. ¿Alguien cree que eso es neutral para la generación de oportunidades y trabajos? íPobre Argentina, pobres chicos!
Fue buena la década en algunos planes sociales opositores como la movilidad jubilatoria o la asignación universal por hijo. Fue buena en la jerarquización de la ciencia y la técnica. Fue buena -hasta ahora, crucemos los dedos- en la renegociación de la deuda. Poco para uno de los dos mejores momentos de la historia.

