Un problema administrativo que afecta a la gente
El reclamo de más de 200 agentes de salud municipales, que no cobran desde hace seis meses, pone en evidencia problemas medulares que afectan tanto a los trabajadores como a los vecinos de la ciudad de Córdoba. Lucía Guadagno.
El reclamo de más de 200 agentes de salud municipales, que no cobran desde hace seis meses, pone en evidencia problemas medulares que afectan tanto a los trabajadores como a los vecinos de la ciudad de Córdoba.
La precarización laboral y las deudas salariales de hasta 12 meses son parte de la realidad a la que se enfrenta desde hace 100 días la gestión de Ramón Mestre, que insiste en que le llevará meses lidiar con ese desorden generalizado, según palabras de sus funcionarios.
En el municipio, achacan al ex intendente Daniel Giacomino la responsabilidad de haber incorporado un gran número de monotributistas y, dos meses antes de dejar el Palacio 6 de Julio, haberles prometido que pasarían a ser contratados sin llevar a cabo los pasos administrativos necesarios.
Esa tarea recayó ahora en manos de la actual gestión, que debe realizarla con la pesada maquinaria burocrática municipal.
Lo grave es que cada demora de un expediente significa más tiempo sin cobrar para personas que cumplieron con su trabajo y que, como todos, deben pagar alquileres, impuestos y, en definitiva, tener dinero para vivir.
La razón por la cual estos agentes soportan seis meses sin cobrar es parte de otro problema que excede a la Municipalidad: el desfase entre la oferta y la demanda laboral en el sector de la salud pública local.
Pululan en los hospitales municipales y provinciales los profesionales que trabajan gratis o en condiciones precarias por la falta de trabajo. Y no es que no se necesite personal en el sector de salud.
Al contrario, el mismo Sergio Torres, secretario General de la Municipalidad, reconoció que los hospitales y dispensarios necesitan a estos 200 profesionales y quizá a más.
El problema es que, según aseguran, no hay dinero para pagarles a todos.
Otra vez, entonces, se vuelve a echar mano al argumento de la “profunda crisis financiera” en la que está sumida la Municipalidad de Córdoba y se apela a la comprensión y paciencia del personal y de los vecinos.
Los funcionarios mestristas afirman que la prioridad, en este contexto de “crisis” y “desorden”, es cumplir con el salario básico de los agentes municipales y que de a poco lo irán cumpliendo.
Mientras tanto, 200 personas no cobran y los vecinos, que padecen problemas con las luminarias de las calles y el transporte público deficiente, y que desde hace dos meses pagan más caras las contribuciones municipales, deben también esperar largas horas para ser atendidos en los hospitales municipales.

