Un experto en comunicaciones será el jefe de la Policía Federal
El comisario general Román Argentino Di Santo ocupará el cargo. Garré fue silbada en el nombramiento.
El comisario general Enrique Capdevila presentó su renuncia a la jefatura de la Policía Federal ante la ministra de Seguridad, Nilda Garré, quien nombró en su reemplazo a Román Argentino Di Santo.
En tanto, Garré debió soportar la silbatina que le propinó un grupo de familiares de cadetes, cuando participaba de la ceremonia oficial de graduación.
Capdevila informó su dimisión tras los incidentes ocurridos en la noche del miércoles en el Obelisco con los hinchas de Boca y los disturbios frente a la Casa de la Provincia de Tucumán, a raíz del fallo del caso Marita Verón.
Esta noche, el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, anunció en la Casa de Gobierno que el comisario general Di Santo reemplazará a Capdevila.
El funcionario, además, dijo que el nuevo jefe será secundado por el comisario general Héctor Eduardo Tebes, y que el licenciado Esteban Germán Montenegro fue designado al frente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Di Santo. El designado jefe de la Policía Federal, comisario general Román Argentino Di Santo, es un experto en comunicaciones y, de hecho, fue quien desarrolló el 911 y gran parte de las centrales de video con que cuenta la Institución.
Según informó esta noche el Ministerio de Seguridad en un comunicado, Di Santo, casado y con dos hijos, posee 38 años de antiguedad en la Fuerza, donde ingresó en el escalafón de Comunicaciones.
Toda su carrera la hizo en la Superintendencia de Comunicaciones y, con la elevación del rango a ministerio de la ex Secretaría de Seguridad, fue puesto al frente del Programa de Integración de Tecnología, creado por Nilda Garré.
Objetivo. Su misión, recuerda el parte oficial, fue "alcanzar un potencial sin precedentes en materia tecnológica en la PFA".
"Gracias a su gestión operativa, se logró concretar la creación del actual Centro de Comando y Control, el nuevo 911, y las cinco centrales de monitoreo dispuestas en toda la Ciudad, que controlan 1.200 cámaras" con inversión del Estado Argentino, agregó la información.
Por su parte, Tebes, quien secundará a Di Santo, lleva 39 años en la Fuerza, está casado y tiene dos hijos.
La cartera de Seguridad lo presenta como "un policía que conoce profundamente los recursos humanos de la Institución, ya que se desempeñó durante veinte años en la Superintendencia de Personal, Instrucción y Derechos Humanos, desde donde llegó a la actual jerarquía".
Finalmente, el director nacional de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Germán Montenegro, se desempeñó anteriormente como subsecretario de Planificación de Seguridad bonaerense, en 2003; fue asesor en la Comisión Bicameral de Control de Organismos de Inteligencia, en 2004; subinterventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, en 2005; subsecretario de Asuntos Militares del Ministerio de Defensa (2006-2008); secretario de Asuntos Militares (2008-2010) y director de la Escuela de Defensa Nacional, desde 2011 hasta el presente.
Garré. Durante la jornada, Garré evitó hacer declaraciones sobre la renuncia, pero sí rechazó las acusaciones del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, que denunció la pasividad con la que la Policía Federal había presenciado los desmanes.
"Eso es un disparate absoluto, ¿qué interés podemos tener en que se provoquen estos daños materiales? Es de absoluta mala fe una afirmación de este tipo", dijo Garré.
Una versión indicó que Capdevila habría discutido con el secretario de Seguridad, Sergio Berni, por los incidentes ocurridos anoche.
Pero Berni se limitó a señalar que el comisario quería alejarse de la fuerza, sin expresar los motivos: "Desde anoche que estamos trabajando con la renuncia de Capdevila", dijo a Radio El Mundo cuando se hizo presente en el centro porteño tras un violento tiroteo.
También trascendió que interinamente quedaría al frente de la fuerza el segundo de Capdevila, el comisario Alejandro Di Nizo, aunque no se descarta que también se aleje de la institución si su jefe finalmente se va. Ambos ya habían presentado renuncias -que no fueron aceptadas- en enero de 2011, molestos porque no tenían poder para nombrar a sus subordinados.
Di Nizo, un hombre que salió del riñón de Interpol, se convirtió en el acompañante de la ministra en el acto que se hizo este mediodía en el predio de Cadetes de la Policía Federal, en Villa Lugano, al que Capdevila ya no fue.
Silbidos. Fue allí donde un grupo de familiares de los cadetes que se sumarán a la fuerza recibieron a la ministra con abucheos y silbatinas.
Según indicaron portavoces, tras una larga espera bajo el sol los familiares se mostraron molestos porque la funcionaria llegó en helicóptero y más de media hora después de la cita fijada.
Lo cierto es que Garré esquivó la rechifla y dio un discurso que más tarde ella misma difundió por la red social Twitter, en donde sostuvo que se sentía "complacida" de que se sumen este año a "las fuerzas policiales y de seguridad unos 5.409 efectivos para proteger la vida, la integridad y los derechos de todos los hombres y mujeres que habitan el suelo argentino".
"Sabemos que han realizado un importante esfuerzo para llegar a este momento, ustedes y sus familias -dijo-. Esta graduación conjunta es una excelente ocasión para reafirmar la decisión de impulsar los procesos necesarios para mejorar las instituciones y brindar una mayor protección a la vida, a las libertades, a los bienes, a los derechos y a las garantías de los ciudadanos".
"Y sin duda -añadió- somos las autoridades elegidas por el pueblo quienes tenemos el deber de conducir estos cambios destinados a dotarlos a ustedes de las herramientas y de los saberes necesarios para emprender la difícil y apasionante tarea de cuidar a sus con ciudadanos, de protegerlos en el ejercicio de sus derechos y de reducir la violencia".
Capdevila, Di Nizo y el resto de la cúpula de la Policía Federal asumieron a fines de 2010, después de una fuerte purga de la conducción de la fuerza que hasta ese momento encabezaba Néstor Vallecca.

