Un escrutinio más rápido y electores menos confundidos
Esta vez el Correo fue más eficaz que en la elección de gobernador y los cómputos se conocieron más rápido. Todo salió mejor.
A diferencia de la elección de gobernador el 7 de agosto pasado, el domingo último el Correo Argentino cargó rápidamente los datos del escrutinio provisorio de la contienda municipal y la información no tardó en llegar a todos los cordobeses. La diferencia entre una y otra elección fue notable. El 7 de agosto se conocieron los primeros guarismos de la elección a las 20.30 y luego la información corrió a cuentagotas. A la una del lunes 8 de agosto el escrutinio provisorio estaba prácticamente concluido, pero no se podían cargar los datos por problemas técnicos. A las 3 de la mañana sólo se había difundido 37,58 por ciento de votos escrutados. Como estaba claro que había ganado José Manuel de la Sota y todos lo habían reconocido a hora temprana, no hubo mayores reclamos, sospechas ni denuncias. ¿Qué habría pasado si el escrutinio hubiera sido más parejo y con el paso de las horas no se conocían los resultados provisorios? El antecedente de las elecciones gubernamentales de 2007, con un escrutinio parejo y denuncias de supuesto fraude por parte del juecismo, son un antecedente inquietante. El domingo pasado, en cambio, todo fue mejor. En poco menos de cuatro horas la empresa Indra. que debía cargar y difundir las cifras provisorias, efectuó el recuento de los más de 721 mil votos emitidos y los publicó oficialmente.Tal como lo había anticipado la Justicia Electoral, a las 20 se difundieron los datos de las primeras 100 mesas, de diferentes seccionales. A continuación, la carga de datos fue sostenida. A las 21 ya estaban cargadas 21,54 por ciento de las mesas y a las 21,30, el porcentaje había trepado a 55,55 por ciento. Sin confusiones. Otra diferencia entre los comicios del 7 de agosto y los del domingo pasado, aunque de distinto tenor, radica en que esta vez aparentemente no hubo confusiones, o las hubo en mucha menor medida, en la utilización de la boleta única. El mes pasado numerosos votantes confundieron el casillero para votar boleta completa con el reservado para gobernador y vice. Esto hizo que miles de electores votaran sólo a gobernador, creyendo que lo hacían por toda la boleta. El resultado fue que para gobernador hubo 2,47 por ciento de votos en blanco, mientras que para legisladores por distrito único (la lista provincial) los blancos llegaron a 18,67 por ciento. Para Tribunal de Cuentas los votos en blanco treparon a 19,16 por ciento. Esta confusión se verificó más en las fuerzas grandes (PJ, Frente Cívico y UCR) que en las chicas. Seguramente influyó el menor conocimiento de la nueva boleta en las franjas populares que votaron a los partidos principales. Esto ayudó al Frente de Izquierda y los Trabajadores y a Encuentro Vecinal Córdoba a lograr una banca cada uno. En la elección de este domingo, las cosas cambiaron. Por empezar, era la segunda vez y no la primera que los capitalinos votaban con boleta única. Además, la confección del voto fue distinta: en la provincial, el gobernador va separado de los diputados, mientras que en la municipal, el intendente y los concejales van en el mismo tramo, mientras sólo el Tribunal de Cuentas va aparte. Esto hace que en la elección municipal, por una cuestión de espacio y disposición de las candidaturas en la boleta, sea más fácil separar el cuadro para votar intendente y concejales del cuadro para votar la boleta completa. Tal vez esa diferencia ayudó a evitar confusiones. Lo cierto es que para intendente y concejales hubo 11.127 votos en blanco y para Tribunal de Cuentas, 21.864 en blanco. Es decir, una diferencia mucho menor que la que hubo entre gobernador y legisladores en las urnas del mes pasado.

