Tras el acuerdo, el Gobierno volvió a defender a Moyano
Aníbal Fernández culpó a los medios por la reacción del líder camionero, y dijo que "es objeto de agravios permanentes".
Buenos Aires. El Gobierno, a través del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, salió ayer a defender a Hugo Moyano, a quien consideró "objeto de agravios permanentes sin sustento", mientras la oposición se preguntó "qué negociaciones hubo y qué le concedieron" al titular de la CGT para que suspendiera el paro de transportes anunciado para el lunes. Tras las tensiones que provocó el pedido de información de la Justicia suiza en una causa de lavado de dinero y la reacción del jefe del sindicato de camioneros de convocar a una huelga –finalmente desactivada–, Fernández dijo que no es la Rosada sino en todo caso el camionero el que tendrá que "preocuparse si pagó costos" políticos con el anuncio de paro.En rigor, el diputado y apoderado de la CGT, Héctor Recalde, reconoció que la medida de fuerza "hubiera sido perjudicial" para el país pero evaluó que Moyano sufrió ataques de sectores que buscan debilitar al Gobierno y romper la alianza estratégica" con los gremios, y que "en todos los países del mundo existe la huelga por solidaridad".Luego del silencio mantenido por la Casa Rosada, Fernández se refirió ayer a Moyano y aclaró que la relación del Gobierno con los sindicatos es la de siempre: "No tiene que estar bien, ni mal, tiene que ser respetada y respetable", indicó.El jefe de ministros reivindicó el "derecho" de la dirigencia sindical a aspirar ocupar puestos políticos, después de que el líder cegetista advirtiera: "Los trabajadores queremos llegar al poder moleste a quien le moleste". Fernández recalcó que "Moyano es bastante grandecito para que se defienda solo", aunque se manifestó comprensivo con la actitud del gremialista contra la prensa porque "todos los días le dicen un montón de cosas", indicó.En ese sentido, consideró que "algunos medios parece que alimentaran ese tipo de fantasías y lo que se hace es denostar a la gente, al movimiento obrero". El funcionario nacional sostuvo que Moyano "ha sido objeto de agravios permanentes".La oposición no fue tan comprensiva y arreciaron las críticas al líder de la CGT, y los pedidos de explicaciones al Gobierno. El precandidato presidencial del radicalismo Ernesto Sanz; el aspirante a gobernador por el PJ disidente, Francisco De Narváez; y la ex ministra de Salud Graciela Ocaña se preguntaron cuáles habrán sido los términos de las intensas "negociaciones" que mantuvieron funcionarios de la Casa Rosada con Moyano para lograr la suspensión de la huelga. Sanz se preguntó si la presidenta Cristina Fernández "pactó con Moyano, le aseguró impunidad, le tiene miedo o no puede con él". En la misma línea, De Narváez inquirió "qué negociación hubo y qué le concedieron" al jefe de la CGT y advirtió que en "esta pelea de poder interna", la Presidenta "está en problemas".Convencido de que "Moyano se ha erigido en un poder en sí mismo" e intenta "sustituir a la prensa libre" con su propia voz, el precandidato a gobernador bonaerense lo instó a que "deje de llevar al país a una condición de crispación como lo ha hecho en las últimas horas".La ex ministra Ocaña volvió a acusar al líder de la central obrera de buscar "impunidad" por haberse "aprovechado del Estado para construir su propio imperio personal".

