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Todos quieren su convento

El mayor ímpetu lo dio la posibilidad de que se agilicen los pedidos de Jury, que pueden cortar una carrera judicial.

21 de julio de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Todos quieren su convento

La Justicia federal, adormecida durante largos y tediosos años en cuanto a las investigaciones sobre corrupción, de pronto despertó e inició una vertiginosa carrera hacia el descubrimiento. En algunos casos, jueces y fiscales parecen arqueólogos sacando causas que se humedecían en el fondo de los cajones. Eran denuncias de miembros de la oposición al kirchnerismo, impulsadas por dirigentes como Margarita Stolbizer o Elisa Carrió, que –por inconvenientes– no despertaban demasiada atención. El cambio de aire político y la avidez de parte de la opinión pública por ver cada tanto una buena pila de dólares termosellados y de origen dudoso ayudaron a despertar a los magistrados. Pero tal vez el mayor ímpetu se lo dio la posibilidad de que se agilicen los pedidos de jury, lo que puede significar el final de una carrera judicial. Daniel Rafecas y Sebastián Casanello asoman abanderados entre los jueces que movilizan causas que antes les caían inconvenientes. Córdoba, presente Entre ese agite judicial y el deseo de la sociedad de que caiga un corrupto cada día, se realizó ayer un operativo que durante varias horas convirtió a una playa de estacionamiento de Nueva Córdoba en otro convento de General Rodríguez. Un auto de alta gama, que se consigue en el mercado argentino por más de 100 mil dólares, había permanecido un mes sin que su dueño se arrimara por lo menos a ver cuánta tierra tenía sobre el techo. La primera versión que se hizo correr era que en el interior había dólares, muchos. Pero, al primer golpe de vista, no apareció ni un centavo. De no tener una carta certera –ante tantas sorpresas, no se puede descartar–, el operativo puede quedar en lo anecdótico.En principio, el juez Ricardo Bustos Fierro se movilizó sólo por una supuesta relación comercial entre el propietario, Eduardo Camusso, y Milagro Sala, detenida en Jujuy y muy comprometida en varias causas.Si la sospecha inicial se centró sobre el vehículo, la posibilidad de que el propietario sea un supuesto testaferro de Sala no estaba bajo investigación. Por lo menos, hasta ayer. Figura simbólica Es cierto que todo lo que se arrime a la dirigente de la Tupac Amaru despierta, al menos, inquietud.La dirigente jujeña tiene causas abiertas por los métodos extorsivos y violentos con los que se movilizaba su organización, pero también por la posibilidad de graves hechos de corrupción.A través de la construcción de viviendas sociales, Sala se relacionó con el exministro de Planificación Julio De Vido y el detenido exsecretario de Obras Públicas José López. En una de las causas se investiga si cobraba millonarios créditos del Banco Nación en la sucursal San Salvador de Jujuy y, en lugar de construir casas, llevaba el dinero en efectivo hacia Buenos Aires.Por más seductor y efectivo que resulte investigar estos casos, lo saludable es que la Justicia no se deje vencer por la tentación y avance sobre lo firme, sin banalizar las causas.