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Todos miran hacia Buenos Aires

La gran duda es qué harán Scioli y Massa. Son los mejor posicionados para enfrentar a los K, pero no dicen nada. Julián Cañas.

08 de enero de 2013 a las 12:01 a. m.
Todos miran hacia Buenos Aires

En el arranque de un año electoral, la interna peronista no se toma vacaciones. Si bien las elecciones legislativas están previstas recién para el último domingo de octubre, la mayoría de los partidos resolverá sus candidatos y alianzas en todos los distritos entre abril y mayo.

En este escenario, todos miran hacia la provincia de Buenos Aires, que aglutina al 38 por ciento de los electores del país. Allí, los K se jugarán gran parte de su suerte, y por ende, la oposición.

La pregunta clave en el principal distrito electoral, es qué harán el kirchnerismo, el gobernador Daniel Scioli y el intendente de Tigre, Sergio Massa.

Este último –exjefe de Gabinete de la presidenta Cristina Fernández– hoy aparece en las encuestas como el dirigente con mayor aprobación, inclusive por sobre la propia jefa del Estado y de Scioli.

En privado, el intendente de Tigre se muestra en la vereda de enfrente de los K, pero en público no dice nada.

Scioli también amaga más de lo que concreta. Mantiene su alineamiento con el Gobierno, pero cada tanto muestra algunos síntomas de independencia, lo que suele generar réplicas furibundas de las espadas K.

Para muchos no fue casual el mandoble que le dedicó la Presidenta al gobernador, en la carta pública con la cual le respondió con bronca e ironía a un cuestionamiento del actor Ricardo Darín.

El jueves pasado, Scioli había admitido que tenía diferencias con Cristina, pero que “se llevaba bien”. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, se apuró en decir que si tenía diferencias las debía expresar “de manera pública”.

Operadores de segundas líneas de Scioli y Massa se reúnen más de lo que se sabe. Planifican en el aire una alianza entre el gobernador y el intendente para darle lo que especulan en privado, el “golpe final” a los K.

A mediados de diciembre pasado, dos peronistas cordobeses fueron convocados por operadores de Scioli. Los dirigentes mediterráneos se sorprendieron cuando llegaron al encuentro (un hotel de Capital Federal) y vieron que también estaba uno de los hombres de confianza de Massa.

Ante la sorpresa de los cordobeses, un sciolista, les explicó: “Hay que manejar distintas alternativas. Para nosotros, este es el momento para enfrentar y derrotar al kirchnerismo. Pero a la última palabra la tendrán los jefes”, admitió el veterano dirigente bonaerense, en referencia a Scioli y a Massa.

El enigmático escenario bonaerense también tiene interés para José Manuel de la Sota. El gobernador hace seis meses que viene marcando diferencias con los K.

Aunque las encuestas lo muestran lejos de Scioli y Massa, De la Sota logró instalarse como el único gobernador peronista opositor al Gobierno. En una lectura optimista, los delasotistas dicen que esta postura en algún momento le redituará beneficios políticos. De la Sota está convencido de que Scioli no romperá con los K. Tiene más dudas que certezas sobre qué hará Massa.

Por ahora, como todos los peronistas, De la Sota mira hacia Buenos Aires, donde Scioli y Massa especulan más de lo que concretan.