Todos atentos a la pelea
Tras el acto de Hugo Moyano en la Plaza de Mayo quedó plasmado el escenario principal de las batallas por el poder. Mario Fiore.
No es la primera vez que todo el arco político argentino debe estar atento a lo que sucede en el justicialismo. Tras el acto de Hugo Moyano en la Plaza de Mayo quedó plasmado el escenario principal de las batallas por el poder. En este contexto, los partidos no justicialistas sólo participan de la agitada agenda política nacional con meras expresiones de deseo u opiniones poco gravitantes. Ayer, el Frente Amplio Progresista, que lidera Hermes Binner, festejó su primer año de vida y sus principales referentes le pidieron al Gobierno que dialogue con Moyano. Desde la vereda más opuesta en términos ideológicos, la vicejefa de Gobierno porteño, María Eugenia Vidal, pidió lo mismo: que se sienten a dialogar así no le entorpecen la vida a los argentinos.Pero dentro del justicialismo lo que hay es un hervidero. En el Congreso, los principales dirigentes del antes llamado "Peronismo Federal" trabajan en una agenda común con Moyano. Sin buscarlo, los caciques peronistas nokirchneristas se encontraron con un regalo: la posibilidad de tener a partir de julio con una CGT opositora, que le cuente las costillas al Gobierno. "El Ministerio de Trabajo impugnará la convocatoria a elecciones que hizo el moyanismo y los gremios oficialistas elegirán seguramente a Caló y conformarán una CGT K; Moyano tendrá otra CGT, que es la que nos representará", dice Enrique Thomas, jefe del Frente Peronista.Estos movimientos en el interior del justicialismo también marcan los tiempos de la oposición legislativa. El miércoles, cuando Moyano llenaba la Plaza, los seguidores de Binner decidieron no dar quórum, mientras el resto de la oposición intentaba tratar los proyectos que modifican el impuesto a las Ganancias (resistidos por el bloque K). Desde hace tiempo, la centroizquierda busca diferenciarse del resto de la oposición, pero esta vez hubo fricciones internas: Margarita Stolbizer y otros dos diputados sí bajaron al recinto. En cambio, no lo hizo el juecismo, pese que tenía su proyecto de cambio a las Ganancias firmado por Gumersindo Alonso, lo que no hizo más que denotar que la pelea interna del oficialismo puede confundir incluso a los propios opositores.

