Tierra del Fuego: manifestantes chilenos acordaron y se levantó el bloqueo
La Asamblea de Punta Arena, que reclaman por la suba del gas, y el gobierno chileno lograron un consenso que puso fin al conflicto. Se normaliza el tránsito a Santa Cruz.
Los manifestantes chilenos que rechazan el aumento de la tarifa de gas en su país alcanzaron hoy un acuerdo con el gobierno del presidente Sebastián Piñera, dando fin al conflicto que mantuvo aislados a los habitantes de la provincia argentina de Tierra del Fuego del resto del continente.
Los pobladores de la región austral de Magallanes depusieron la protesta tras acordar que un alza al gas se limite al 3% y no al casi 17% que decidió el gobierno al comienzo del conflicto.
El ministro de Energía y Minería Laurence Golborne, horas después de haber sido sitiado dentro de una radio por un millar de pobladores de Punta Arenas, anunció que habían alcanzado un arreglo con los pobladores de esa ciudad ubicada a unos 3.200 kilómetros al sur de Santiago.
El paro fue declarado por organizaciones locales el 11 de enero después de que el gobierno decidiera un alza del 16,8% al precio del gas, en esa región que por su proximidad al Polo Sur requiere el uso permanente de calefacción.
Paso liberado. El tránsito entre Tierra del Fuego y Santa Cruz se normalizó hoy pasado el mediodía tras el levantamiento de los piquetes en rutas chilenas que llevan al transbordador que cruza de la isla al continente. Aún así, el gobierno fueguino mantuvo el alerta hasta que se confirmara el consenso entre las partes al que se arribó finalmente esta tarde.
El embajador en Chile, Ginés González García, y la secretaria de Gobierno fueguina, Eleonora De Maio, confirmaron hoy que no quedaban argentinos varados en la ciudad chilena de Punta Arenas y resaltaron que la situación retornaba a la normalidad.
El acuerdo. El arreglo desató una celebración entre los habitantes de la ciudad que salieron a desfilar en sus vehículos y se congregaron en multitudinarias manifestaciones con banderas negras en sus manos, según imágenes transmitidas por televisoras nacionales.
Los puntarenenses le doblaron la mano al gobierno del presidente Sebastián Piñera, quien en medio de la protesta depuso al anterior ministro de Energía, y lograron reducir el incremento y una serie subsidios para los más pobres.
Piñera dijo en Santiago que el fin del paro fue posible porque el gobierno está dispuesto a "dialogar y a buscar acuerdos para resolver los problemas", pero también a hacer respetar "el orden público y la seguridad de las personas".
Golborne, quien debió ser sacado de la emisora con protección de las fuerzas de seguridad, reanudó el diálogo con representantes de la Asamblea de la Civilidad y horas después anunció el acuerdo que contempla una compensación permanente para 3.000 familias pobres y de clase media que recibirán 105.000 pesos anuales, unos 211 dólares, pagados a la compañía de gas.
Otras 15.000 tendrán una compensación, por ocho meses, de hasta un 3% de su cuenta de gas.
El alza regirá desde el 1 de febrero y en marzo se instalará una mesa técnica para definir un proyecto de ley que fijará un mecanismo fijo de reajustabilidad del gas.
El conflicto día a día
Jueves 6 de enero. El gobierno chileno anunció un aumento del 16,8 por ciento del gas a partir del 1° de febrero de 2011.
Domingo 9 de enero. 15 mil magallánicos protestaron por el anuncio en las calles de Punta Arenas.
Miércoles 12 de enero. La Asamblea Ciudadana de Magallanes llama a un paro regional para el 12 de enero.Una protesta de ciudadanos deja dos mujeres muertas y más de 30 detenidos.
Domingo 16 de enero. El presidente Piñera renovó su gabinete tras la renuncia de algunos ministros.
El gobierno nacional invocó la Ley de Seguridad Interior del Estado, que autoriza a las Fuerzas Armadas a garantizar el mantenimiento del orden y triplica las sanciones contra los detenidos.El gobierno propone aumentar un tres por ciento el gas pero los ciudadanos de Puntas Arenas rechazan la nueva propuesta.
Lunes 17 de enero. El ministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, arribó a Punta Arenas para destrabar el conflicto.
El obispo de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres, encabezó una intensa jornada de negociaciones para encontrar una eventual solución al conflicto.

