Suspenso sobre la apelación de Sosa
El defensor del exjefe de Lucha contra el Narcotráfico criticó resoluciones del juez Bustos Fierro ante la Cámara Federal, que recién resolverá el próximo viernes.
Los defensores del exdirector de Lucha contra el Narcotráfico Rafael Gustavo Sosa y de Federico Gastón Bustos apelaron sus procesamientos y prisiones preventivas, pero la Cámara federal de Apelaciones, en función de la complejidad del caso, recién dará a conocer su veredicto el viernes próximo. El primero en exponer fue el abogado Gustavo Franco, que atacó la denegatoria de excarcelación de Sosa, dictada por el juez Ricardo Bustos Fierro en la causa donde el exintegrante de la plana mayor policial está imputado por delitos vinculados al narcotráfico, exacciones ilegales agravadas y robo.La preventiva que pesa sobre el comisario es por "abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público" por su intervención en el caso del secuestro de Eugenio Bionda, un sujeto con antecedentes penales, amigo de uno de los dueños del boliche Palmira, Antonio Lo Cascio, hecho registrado el 16 de julio de 2013.Al exdirector de Lucha Contra el Narcotráfico se lo acusó de haber participado en las negociaciones para liberar al secuestrado, a pedido de Lo Cascio, sin informar a Antisecuestros ni a la Justicia federal. En su descargo, Sosa declaró que sí avisó al exdirector de Investigaciones, comisario Nelson Carrizo (pasado a retiro junto con Ramón Frías), quien en ese momento estaba de licencia, pero que comisionó a otros comisarios a investigar el secuestro extorsivo. A los reproches de Bustos Fierro, el defensor sostuvo que "toda la prueba comprueba la veracidad de los dichos de Sosa". "Sosa no estaba actuando funcionalmente", resaltó Franco, a lo que el presidente de la Sala "A" de la Cámara Federal, Ignacio María Vélez Funes replicó que "estaba utilizando teléfonos y vehículo oficial".El abogado de Sosa impugnó la calificación legal de abuso de autoridad, entendiendo que correspondía una figura más leve, la de "retardar un acto de su oficio" que contempla pena de multa e inhabilitación. Subrayó que su cliente pudo haber tenido un "error secundario, pero no fue una actitud dolosa". Alfalfa A la pormenorizada y pausada apelación de Franco, siguió el vehemente informe de Julio Deheza, representante de Bustos, acusado de "falsa denuncia, sustracción y destrucción de medio de prueba y documentación". El policía era jefe de la brigada de Drogas de Mina Clavero y se le endilga haberse apoderado de más de 30 kilos de marihuana que fueron reemplazados por alfalfa. Al agregarle "asociación ilícita", se lo incluyó como cómplice de los otros detenidos por el narcoescándalo. El defensor estimó que era "indudable que esta causa se da por el comportamiento inaudito de funcionarios judiciales. Sólo esa inconducta podría derivar en este absurdo".Recordó Deheza que en 2012, en un procedimiento policial se convocó a la Brigada dirigida por Bustos porque en una casa había una valija con droga, la que fue secuestrada. "Fue otro personal policial el que hizo el procedimiento porque mi defendido estaba haciendo adicionales en la ciudad de Córdoba. Recién se enteró 48 horas después", aseguró.Ante el riesgo que significaba tener tanta cantidad de estupefacientes en la oficina de Mina Clavero, Bustos se encargó de trasladar la valija hasta Córdoba y entregarla al Juzgado federal N° 2. Al abrir y ver su contenido, el oficial dijo que no concordaba el material que había visto en fotos que le mostraron del secuestro con lo que había en la valija.
Contra los fiscales
El abogado de Bustos cuestionó al fiscal Vidal Lascano por no estar en el procedimiento en el que se secuestró marihuana, en el cual luego entregaron alfalfa. Deheza se declaró “sorprendido porque un año después se ordenó la detención de quien había denunciado”. Además, fustigó el “comportamiento funcional inaudito” del fiscal Senestrari y de la secretaria penal Liliana Navarro, por “violación del secreto profesional en declaraciones periodísticas”.

