Derecha Fest. ¿Solo $ 6,3 millones? Las incógnitas detrás del costo del viaje de Milei a Córdoba
El Gobierno nacional informó que el vuelo del Presidente había salido unos 4.700 dólares. Un experto explica el número.
El miércoles pasado, el Gobierno nacional informó, a través de la Secretaría General de la Presidencia (en la exposición de Guillermo Francos en Diputados), que el viaje del presidente Javier Milei a Córdoba para participar en el denominado Derecha Fest tuvo un costo de $ 6.340.684,71, equivalente a unos 4.700 dólares al cambio oficial.
La información se conoció tras un pedido de informes en el Congreso y reavivó el debate sobre el uso de fondos públicos en actividades de carácter político-partidario.
Más allá del número informado, el dato abrió la duda: ¿qué significa el “costo” de un vuelo presidencial? ¿Ese monto refleja el gasto total del Estado para trasladar a Milei o apenas una fracción mínima de lo que implica movilizar un avión de la flota oficial?
La Voz consultó a un especialista en aviación, con amplia trayectora en el mercado —pidió reserva de identidad—, quien explicó que la cifra de $ 6,3 millones correspondería solo al combustible cargado para el vuelo de ida y vuelta entre Buenos Aires y Córdoba.
“Asumo que lo que consideran esos 6 millones de pesos es combustible. Porque todos los otros costos (avión, tripulación, mantenimiento) ya los consideran erogados”, explicó el experto.
El razonamiento es sencillo. Según la fuente, un avión presidencial tiene costos fijos altos, que el Estado paga de todos modos aunque la aeronave no vuele. Tripulaciones en disponibilidad, mecánicos, seguros, hangares, amortización de la compra y repuestos forman parte de esa estructura.
Al calcular el costo marginal de un viaje específico (en este caso, ida y vuelta a Córdoba), el Gobierno parece haber reducido la ecuación a la cantidad de litros de combustible consumidos en ese trayecto.
Dos formas de medir: CPFH vs. TCO
El especialista remarcó que no hay una sola manera de calcular el costo de un vuelo, sino al menos dos enfoques distintos:
1) CPFH (Cost Per Flying Hour): es el costo por hora de vuelo. Incluye combustible y un prorrateo de desgaste de componentes como frenos, neumáticos, aceites y revisiones técnicas.
2) TCO (Total Cost of Ownership): costo total de propiedad. Equivale a sumar todos los gastos desde la compra de la aeronave hasta su amortización, incluyendo tripulaciones, infraestructura y mantenimiento mayor.
La diferencia entre ambos enfoques es grande. “Es como comparar cuánto gasto en ir al supermercado en auto mirando solo el combustible y desgaste inmediato, versus cuánto me cuesta tener el auto en general, desde que lo compré hasta que lo voy a vender”, explicó la fuente.

De acuerdo con los cálculos técnicos, un vuelo entre Buenos Aires y Córdoba ida y vuelta (Milei viajó en un Learjet 60) requiere cargar alrededor de 3.600 kilos de combustible, lo que equivale a unos 4.500 litros de Jet A-1.
El precio internacional de referencia de ese combustible ronda hoy los 0,55 dólares por litro. Es decir, unos 2.475 dólares solo en nafta de avión para un viaje de este tipo. Casi 3,4 millones de pesos al cambio de hoy.
En otras palabras, y según la fuente, el número oficial se alinea con el mínimo que puede considerarse para mover un avión en ese trayecto. Pero, como advirtió el experto, “ese número deja afuera otros factores que, más tarde o más temprano, habría que considerar”.
Los costos invisibles
Para entender por qué los $ 6,3 millones parecen una cifra incompleta, basta con repasar otros costos asociados a un avión presidencial.
Por ejemplo, se deben tener en cuenta:
- Tripulación: pilotos, copilotos, ingenieros de vuelo, técnicos y personal de cabina tienen salarios estatales. Cada vuelo implica horas de trabajo, viáticos y entrenamientos recurrentes.
- Mantenimiento: un avión requiere inspecciones programadas cada cierta cantidad de horas de vuelo. Repuestos, talleres especializados y mano de obra calificada elevan exponencialmente el costo operativo.
- Costos indirectos: seguros, hangaraje, gestión administrativa y logística.
Ahora bien. Si se aplicara el estándar internacional de costo por hora de vuelo a nivel privado, Eurocontrol (organismo que coordina los servicios de navegación aérea europea) estimaba en 2022 que el Learjeat rondaba los 4.000 dólares por hora.
Considerando que el viaje a Córdoba dura alrededor de una hora y cuarto por tramo, el costo real podría superar fácilmente los 10.000 dólares (casi tres veces lo informado oficialmente por Francos).
Como sea, y más allá de las cuentas, el punto clave sigue siendo político. Milei viajó a Córdoba para asistir a un evento partidario, el Derecha Fest, organizado por dirigentes y movimientos afines al oficialismo libertario.
No fue una visita de Estado ni una agenda institucional de gobierno, aunque desde la Casa Rosada argumentaron que hubo una reunión con el gobernador Martín Llaryora (que no existió, ya que el mandatario provincial se limitó a recibirlo en el aeropuerto).
¿Debe el Estado (o sea, todos) pagar viajes que responden a intereses partidarios? ¿No debería Milei, o su partido La Libertad Avanza, solventar ese gasto con recursos propios? ¿Se está aplicando un doble estándar frente a críticas pasadas de los libertarios contra el uso discrecional de bienes públicos?

