Sin práctica previa, a los mayores se les complica
Aunque votó 4% menos del padrón respecto de la anterior elección, en general no hubo problemas. Pero las personas mayores tuvieron inconvenientes.
Eran las 16.05 de ayer cuando José Zamponi, de 66 años, con estudios primarios, se acercó a votar a la mesa 29, de la Escuela Manuel Belgrano. No había practicado en las mesas de simulación y el presidente de mesa le pidió que lo hiciera antes de votar. Zamponi fue a la urna de simulación y vio de qué se trataba. No muy convencido regresó a la mesa y entregó su desgastada libreta de enrolamiento. Le dieron la tarjeta habilitadora y, envalentonado, la colocó en el lector, a unos dos metros de la mesa. Pero, como dudó de si la había puesto bien, la retiró y la volvió a introducir. Eso confundió a la máquina lectora, que quedó con las dos lucecitas (una verde y otra roja) encendidas. "Retírela y póngala de nuevo", le pidieron desde la mesa. Así hizo Zamponi, pero ya con evidentes signos de nerviosismo. "¿Y ahora qué hago?", preguntó. "Ahora vote", le respondieron el presidente y los fiscales. Pero don Zamponi no entendió muy bien y preguntó cada uno de los pasos siguientes. "¿Y ahora qué sale?" le preguntó un fiscal ante una de las demoras. "Sale 'voto en blanco'", respondió, sin imaginarse que cualquier fiscal con mala intención podría haber impugnado su voto. Zamponi terminó de votar a las 16.45 y le dijo a este diario que le había resultado "un poco complicado". Admitió que no había practicado antes y agregó: "Sólo espero que sea serio".En la mesa 62, del Colegio Bartolomé Mitre, una mesa mixta para extranjeros, pasó algo similar con Anunciada Falco, de 85 años. Aunque había practicado "una vez" en un comercio, su voto y el de su esposo insumieron más de 15 minutos y largas explicaciones de las autoridades de mesa. "Hay que tener paciencia", recomendó.El "corte de boleta" que permitía el sistema entre los candidatos a intendente y concejales en una pantalla, y postulantes a Tribuno de Cuentas en una posterior, también fue un problema para las personas mayores. Lo admitieron todos los presidentes de mesa que fueron consultados por este diario.Para los más jóvenes, salvo casos puntuales, no hubo inconvenientes. Las actas labradas y los problemas técnicos no superaron la veintena: cables desenchufados, pantallas apagadas y reemplazadas, pero nada más. En Marcos Juárez el sistema era acotado: 65 máquinas y 20 mil votantes. Habrá que ver qué pasa con más máquinas y más gente. Un legislador de Unión por Córdoba lo admitió: "Es evidente que hay que proponer que la aplicación a toda la provincia sea progresiva".

