Sin ganancias: los 16 precandidatos a diputado proponen revisar el impuesto
Excepto la kirchnerista Carolina Scotto, quien limita su propuesta a “debatir” el gravamen que afecta los salarios, todos coinciden en eliminarlo o reducirlo.
En la Argentina de la década ganada, uno de cada cuatro trabajadores registrados está alcanzado por el Impuesto a las Ganancias.
Lo admitió ayer el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), Ricardo Echegaray, quien precisó que de los 9.370.331 empleados registrados, 2.492.536 (el 26 por ciento) debe pagar ese tributo.
El problema no es tanto la cantidad de personas que deben tributar, sino el nivel salarial de un alto porcentaje de esos trabajadores. Por ejemplo, deben tributar Ganancias los empleados solteros sin deducciones que tienen un sueldo mensual promedio de 7.205 pesos.
¿Es justo que un trabajador con ese nivel de ingresos pague un impuesto a las ganancias?
Para 15 de los 16 primeros precandidatos a diputado nacional por Córdoba, que participan en las elecciones Paso, la respuesta es contundente: “no”.
Excepto la precandidata Carolina Scotto, del Frente para la Victoria (la fuerza que gobierna el país y que establece la política fiscal), el resto coincide en que el Impuesto debe ser reducido o eliminado.
Scotto, no obstante, no hace una defensa cerrada de la polémica categoría 4 del tributo. Se limita a decir que el Impuesto a las Ganancias es uno de los temas “pendientes” que deben ser debatidos a fin de establecer “un nuevo régimen tributario más progresivo”.
Sin actualización. El inconveniente más problemático para los trabajadores es la no actualización de la escala de alícuotas del tributo, que sigue igual desde 2001, cuando el Ministerio de Economía estaba a cargo de José Luis Machinea.
La escala, que debería ser progresiva (la tasa oscila entre el 9 por ciento y el 35 por ciento) lo es sólo en parte. Quien ya tributa el máximo de 35 por ciento, ante un aumento de sueldo sigue pagando lo mismo. Pero, quien no tributa, con subas salariales puede comenzar a hacerlo y quien tiene ingresos medio-bajos (y pagaba las alícuotas más bajas) con un incremento de sueldo rápidamente pasa a tasas más elevadas, con una mayor presión fiscal.
En lo que va del año, el Gobierno nacional recaudó 100.137 millones de pesos por el Impuesto a las Ganancias (sin Aduana). Esto implica un aumento del 38,1 por ciento respecto del mismo período del año anterior. Ese incremento obedece tanto a mayores ganancias de los contribuyentes como a la desactualización de los parámetros que fijan los mínimos de tributación y a la falta de ajuste por inflación para las empresas.
Promesas. Los precandidatos de las 16 listas que compiten en las Primarias tienen, en general, opiniones coincidentes. No sólo sobre la necesidad de revisar Ganancias. También acerca de la creación de un cargo a la renta financiera.
Los precandidatos que encabezan las tres listas radicales: Oscar Aguad (Confluencia radical), Miguel Abella (Cambio radical), y Dante Rossi (Identidad radical) coinciden en que Ganancias debe reducirse o eliminarse. Pero los dos últimos proponen gravar la renta financiera, Aguad sugiere tomar recaudos para no ayuntar inversiones. Olga Riutort (Fuerza de la Gente) y Domingo Cavallo (Es Posible) coinciden con Aguad.
Los peronistas Juan Schiaretti y Martín Llaryora coinciden en que es injusto que los asalariados paguen Ganancias mientras no se grava la renta financiera. De la misma manera opinan los tres “cabeza de lista” de Encuentro Vecinal Córdoba: María Rosa Marcone (Democracia y Libertad), Carlos Luques (Gente nueva), y Nélida Chaves de Maders (Refundación popular). También Roberto Cucui (ARI-Coalición Cívica) está por la actualización de las alícuotas. Liliana Olivero (Frente de Izquierda) y Edgard Mulhall (MAS) proponen la anulación del “impuesto al salario”.

