Señales, antes del lanzamiento
De la Sota trató de despegarse de los Kirchner. Julián Cañas.
"Este será el año de los gobernantes y el próximo será el de los candidatos". Con esta frase, dicha en la intimidad, José Manuel de la Sota trata de no abandonar su bajo perfil. Eso no significa que esté alejado de la actividad política: analiza el escenario provincial y nacional, mientras pergeña su lanzamiento como candidato a gobernador de Córdoba.
Desde que se alejó del poder, De la Sota aparece poco. Habla de vez en cuando, pero cada tanto emite alguna señal política, como la de ayer: mostrarse rodeado de dirigentes que generan urticaria en la Casa Rosada.
Su presencia en la porteña Universidad del Salvador no fue ingenua. En los últimos meses, dirigentes K se encargaron de difundir que De la Sota está más cerca de Néstor Kirchner que lo que parece.
Según las encuestas que maneja el ex gobernador, en Córdoba, el rechazo a los Kirchner sigue siendo alto y esto no lo ayuda en su aspiración de volver a la Casa de las Tejas. De la Sota niega cualquier acercamiento con los Kirchner, aunque algunos de sus allegados admiten que por ahora no puede romper con el matrimonio presidencial. "El éxito de la gestión de Schiaretti depende de la caja de la Nación y el triunfo de De la Sota está atado a que el gobernador termine bien su mandato", simplificó un delasotista.
Algunos intendentes que lo visitan en su casa de Río Cuarto afirman que De la Sota tenía pensado lanzar su candidatura no bien termine el Mundial de Fútbol. Luego del acercamiento de Schiaretti con los K y la oxigenación de recursos para la Provincia que generó el plan de desendeudamiento que anunció la Nación, el ex gobernador habría decidido postergar la oficialización de su aspiración. El objetivo sería no eclipsar la administración de Schiaretti.
Mientras tanto, cada vez que puede, De la Sota intenta despegarse de los Kirchner.

