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Schiaretti: una victoria que no deja dudas

El gobernador Juan Schiaretti realizó una elección histórica y extendió el predominio de su coalición a toda la provincia. Fracturado, Cambiemos tuvo una cosecha paupérrima y perdió la intendencia capitalina.

13 de mayo de 2019 a las 12:10 a. m.
Schiaretti: una victoria que no deja dudas
Festejo masivo. El búnker de Hacemos por Córdoba fue el centro de la alegría. Allí se sucedieron los discursos, como el de Martín Llaryora, hasta la palabra final de Juan Schiaretti. (Facundo Luque)

Juan Schiaretti toma de las manos a su esposa Alejandra Vigo, que hace rato que está lagrimeando. Es el momento de un cuartetazo al que pronto se sumarán Manuel Calvo, Natalia de la Sota y varios de los que colman el palco de Hacemos por Córdoba. Baila el gobernador, baila el justicialismo de Córdoba, enfervorizado por el generoso respaldo que acaban de recibir de los cordobeses.

Schiaretti gobernará la provincia por otros cuatro años a partir del próximo 10 de diciembre con una cuota de poder inusitada en la historia política de la provincia.

Hacemos por Córdoba, la coalición de fuerzas que hegemoniza el PJ, se impuso holgadamente en el interior, su territorio más amigable, lo que le permitió ganar 25 de los 26 departamentos. Pero también logró una distancia considerable en la ciudad capital, territorio que siempre le resultó esquivo, haciendo intendente al sanfrancisqueño Martín Llaryora.

El triunfo de Hacemos por Córdoba tendrá también repercusión en la Unicameral, donde ocupará más de los dos tercios de las bancas, con la consecuente habilitación para aprobar leyes que exijan una mayoría agravada de votos sin siquiera negociar con la oposición.Esa extraordinaria cuota de poder pone al justicialismo ante una prueba de integridad, que según el propio gobernador Schiaretti será asumida como corresponde a una fuerza democrática: "La diferencia no nos hará caer en ninguna arbitrariedad ni creer que somos los dueños de la verdad".

En frente quedó una oposición tan golpeada como desmembrada, con dos fuerzas, el radicalismo y Córdoba Cambia, que ni siquiera sumadas hubieran amenazado el rotundo triunfo justicialista.

Pero mirando hacia el interior de esa puja, queda claro que fue la opción Mario Negri-Héctor Baldassi (17,78 por ciento de los sufragios) la que gozó de las preferencias del electorado en toda la provincia, por sobre el binomio Ramón Mestre-Carlos Briner (10,96 por ciento).