Schiaretti: Cumpliré con todo lo prometido
Al asumir su segundo mandato en la Provincia se mostró en línea con el gobierno macrista y criticó, sin nombrarlo, al kirchnerismo.
En un contexto diferente respecto de su primera asunción en diciembre de 2007, cuando la provincia aún sentía los cimbronazos de la crisis política que generó el ajustado resultado electoral sobre Luis Juez, Juan Schiaretti tomó ayer posesión del poder en la Legislatura provincial. Y, como sucedió hace ocho años, su llegada marcó la salida del mando de José Manuel de la Sota, con quien volvió a intercambiar atributos del mando de manera amistosa.
ANÁLISIS. Discurso a tono con la época, con mensajes para afuera y adentro, por Roberto Battaglino
Schiaretti eligió para su primer mensaje un tono dialoguista y de apertura en el que ponderó el respeto a “rajatabla de la libertad de prensa, la división de poderes y la independencia del Poder Judicial”.
El flamante mandatario dijo que gobernará “sin caer jamás en tentaciones autoritarias y de arbitrariedad”. La referencia, mencionada en otras partes de un discurso que se extendió por unos 20 minutos, sonó alineada con los tiempos de cambios políticos que vive la Nación tras 12 años de kirchnerismo. “No soy dueño de la verdad absoluta”, dijo, segundos antes.
Con legisladores, nuevos ministros y funcionarios salientes presentes, al igual que las principales autoridades del Poder Judicial, la Iglesia y las fuerzas de seguridad, Schiaretti despidió a De la Sota con palabras de elogio lanzadas con la particular cadencia que caracteriza a las alocuciones del contador nacido en barrio Talleres Oeste de la ciudad capital.
Después de considerarlo “amigo” y “compañero de ruta”, le agradeció haber dejado una provincia a la que calificó de “ordenada y en marcha”. “Sin la defensa que hizo de ella (por la Provincia), Córdoba no tendría hoy un camino de progreso”, remarcó desde el estrado parlamentario que desde ayer quedó en manos del vice Martín Llaryora.
En un párrafo, Schiaretti se ocupó de desactivar los rumores sobre su condición física y dijo que no le faltaba “salud, fuerza y entusiasmo” para asumir los desafíos.
Promesas A la hora de referirse a cómo hará frente a las numerosas promesas que realizó durante la campaña proselitista que desembocó en su triunfo del pasado 5 de julio, Schiaretti fue tajante: "Vengo a cumplir con todo, pero con absolutamente todo". Y reforzó para que no queden dudas: "Y lo haremos en los tiempos comprometidos". Entre esas promesas hay dos que se destacan y a las que Schiaretti le puso un plazo de resolución de 120 días: el fin del diferimiento de aumentos para pasivos provinciales y la eliminación de la Tasa Vial. Esos y otros compromisos, tal como lo dijo el líder de Unión por Córdoba, son múltiples y requerirán, en el caso de las obras, de financiamiento externo. Las giras por China y los Estados Unidos previas a este asunción son señales claras de ese objetivo.Para concretar lo prometido, el nuevo vínculo Provincia-Nación será vital. Schiaretti lo sabe y volvió a explicitarlo al hablar ayer. "Hoy empezamos a recorrer un nuevo camino en nuestras relaciones", indicó. "Ya no más discriminaciones contra nuestra Córdoba", pidió. "(Córdoba) Jamás se creyó una isla", dijo elevando el tono de su voz.En esta línea reiteró que ya dialoga con Mauricio Macri, el flamante presidente. "Con este criterio de trabajo en conjunto podremos seguir resolviendo los problemas estructurales de la provincia", se entusiasmó. Además del diálogo institucional con la Nación, Schiaretti sumó a la ciudad de Córdoba. En tono personal y aunque Ramón Mestre no estuvo presente en el recinto (sí en el Centro Cívico para el traspaso de atributos), el gobernador le dijo que hoy, tal como se había comprometido, estará en el Palacio 6 de Julio para rubricar el acuerdo para el llamado a licitación de las colectoras troncales cloacales y la ampliación de Bajo Grande. Convocatoria amplia Más allá de los matices siempre críticos de la oposición, el discurso de Schiaretti fue bien valorado en general por distintos y variados sectores. Al promediar el discurso, el gobernador tocó tres aspectos que están al tope de la agenda de las preocupaciones de la ciudadanía: la falta de seguridad, el negocio de la droga y la violencia de género: "Quiero convocar a todos a que nos involucremos junto con el Estado provincial para hacer retroceder a la inseguridad, a la violencia social y al narcotráfico".Antes, y en un aspecto que lo diferencia de su antecesor, Schiaretti hizo una encendida defensa de los derechos humanos. Y homenajeó en nombre de los "compañeros desaparecidos" a Sonia Torres, a quien por un error inexplicable no dejaron ingresar a la Unicameral.
Aplauso de los K
La mención y el homenaje de Schiaretti para los desaparecidos y la condena hacia la dictadura militar de los ’70 fueron aplaudidos con efusividad por el bloque del Frente para la Victoria. Martín Fresneda, extitular de Derechos Humanos, celebró el momento.

