Río Tercero: un cuarto de siglo de la ciudad explotada
El 3 de noviembre de 1995, los proyectiles que esperaban otro embarque a Croacia bombardearon los barrios de Río Tercero. Explosiones de Río Tercero: 25 años después, faltan respuestas
Una mañana como la de hoy, hace exactamente 25 años, los vecinos de Río Tercero se despertaban como si fueran a vivir un día más. Esa jornada amaneció con un calor que dolía. Pero nada les hacía imaginar que la ciudad viviría el infierno de la peor fecha de su historia.
Ni siquiera podían intuirlo quienes habitaban a apenas metros de un predio militar en el que, desde hacía décadas, se fabricaban y cargaban proyectiles de guerra. Así había nacido esa industria, en 1941, como Fábrica Militar de Munición y Artillería.
A fines de la década de 1980, Fabricaciones Militares inició un proceso de decadencia. Las explosiones de 1995 no son un episodio aislado. Eran años de la mayor ola privatizadora: las industrias militares se cerraban y vendían. O se achicaban.
En ese marco, apareció un “negocio”. Entre 1991 y 1995, el gobierno argentino se embarcó en un operativo internacional para dotar de armamento a Croacia, en guerra con Serbia. Naciones Unidas prohibía la venta de armas con ese destino. Pero desde el Estado nacional –por negociados con traficantes y con guiños del poder mundial– se decidió exportarlas de modo clandestino.
En un rol decidido en despachos porteños, Río Tercero se erigió en centro operativo de esas maniobras. Cañones, obuses y proyectiles “desaparecían” de unidades del Ejército y se los disfrazaba como nuevos, para embarcarlos rumbo al este europeo.
El 3 de noviembre de 1995, la Fábrica Militar estaba repleta de proyectiles, para un cuarto embarque a Croacia. Pero esa vez se volvieron contra la ciudad donde se cargaban.
No hay modo de explicar las consecuencias de lo sucedido aquel día sin aquella trama de corrupción y de ocultamiento.
Se cumple un cuarto de siglo de esa tragedia, que se acentúa como tal porque la Justicia no cerró aún su tarea de echar luz y claridad. A esta historia que cumple 25 años le dedicamos nuestro Primer plano de hoy.

