Rechazan demanda contra el Central
Mil millones de pesos era el monto que alcazaba el reclamo de un ahorrista del exbanco Feigin. En primera instancia, el fallo fue en contra.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Banco Nación quedaron eximidos de pagar una demanda que podría haber alcanzado cerca de 1.000 millones de pesos, al ser rechazada por la Justicia cordobesa la acción de un ahorrista del quebrado Banco Feigin. La razón del monto multimillonario es que debía actualizarse con base a los orígenes de la causa, que se remonta a 1995 cuando se revocó la marca del Feigin y declarada su quiebra.La sentencia corresponde al juez Civil y Comercial de 7ª Nominación Saúl Silvestre quien concluyó –en primera instancia– con un larguísimo proceso iniciado por un depositante que cuestionó varias resoluciones del BCRA, en especial el proceso de exclusión de activos previsto en la ley de Entidades Financieras. Tanto la autoridad monetaria como el Banco Nación pudieron a través de esta normativa recuperar los préstamos acordados al Feigin por redescuentos y adelantos transitorios que le permitía seguir operando y haciendo frente a un masivo retiro de depósitos durante el "efecto tequila".La demanda reclamaba que el Central restituya un activo por más de 60 millones de pesos más la asistencia financiera de esa entidad al Feigin por más de ocho millones. Paralelamente, se pedían por conceptos similares al Nación más de 37 millones y más de 7 millones, respectivamente.Si a esto se le suman los intereses y las costas después de tantos años de litigio, la suma reclamada trepaba a varios cientos de millones de pesos. Para ambas entidades oficiales esto hubiera significado una erogación de mil millones de pesos por capital e intereses más una suma no menor a 100 millones por honorarios de los abogados de la actora. Defensa y rechazo El abogado cordobés Enzo Stivala es quien representa al Banco Central y en el ejercicio de la defensa técnica cuestionó la legitimación del demandante. Al mismo tiempo, justificó la legalidad de las asistencias financieras, de los adelantos transitorios acordados y de la exclusión de activos y pasivos equivalentes. El juez Silvestre, también a cargo de las quiebras del Banco Israelita y la de los clubes Belgrano y Talleres, rechazó la demanda al cuestionar la legitimidad del depositante. Coincidió con Stivala en que al momento de efectuar el reclamo ya había percibido la totalidad de su crédito. Sostuvo que a todos los ahorristas del Feigin le fueron restituidos sus ahorros a través de distribuciones de fondos originadas en la tramitación de la quiebra y por el fideicomiso creado para el caso. Si bien Stivala se mostró conforme con el resultado del juicio, lamentó que la demanda hubiera sido rechazada sólo por "esta cuestión de orden formal". Si bien eso formó parte de su estrategia legal, comentó a este diario que le hubiera gustado que "el juez se expidiera sobre la legalidad de la actuación de ambos bancos, ya que el ciudadano debe saber que el Estado no sólo se ahorró una fortuna en este juicio, sino que además actuó correctamente". La sentencia fue apelada.

