¿Qué une a De la Sota, Massa y Moyano?
El fortalecimiento de Scioli, con el apoyo de la estructura del PJ y de los K, obliga a buscar un acuerdo electoral en el peronismo disidente.
A José Manuel de la Sota, Sergio Massa y Hugo Moyano los unen dos cuestiones: ambición de poder y aversión al kirchnerismo. Con estas coincidencias, y en un escenario político gobernado por la incertidumbre, no sería extraño que compartan un mismo espacio político, pensando en 2015.
Un contexto de un kirchnerismo fortalecido por el respaldo de la nueva conducción del peronismo nacional obliga a la oposición a buscar acuerdos electorales.
Se sabe de las ambiciones presidenciales de Massa y De la Sota. Esa misma aspiración tenía Moyano, pero el nivel de imagen negativa que le devuelven las encuestas convenció al líder de los Camioneros de que está muy lejos de repetir la trayectoria del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que saltó del sindicalismo a la primera magistratura de su país.
No obstante, el titular de la CGT no quiere ser un convidado de piedra en la discusión por la sucesión de Cristina Fernández. Alejado del PJ oficial, Moyano quiere influir en la construcción de un frente del peronismo disidente.
Los tres dirigentes necesitan una estructura partidaria nacional. Y los tres han apuntado a la Democracia Cristiana, una fuerza con reconocimiento en varios distritos.
Operadores de los tres dirigentes han tenido contactos con el cordobés Juan Brugger, titular nacional de la Democracia Cristiana.
La necesidad común de tener un partido nacional abrió también la puerta para nuevos contactos entre delasotistas y massistas, a los que se sumaron moyanistas.
La renovación de autoridades del PJ nacional, con la participación de la mayoría de los gobernadores, fortaleció a Daniel Scioli, ya que el kirchnerismo duro por ahora está dividido en varios postulantes.
Además, funcionarios K dejaron trascender que Cristina Fernández será “prescindente” en la pulseada por la candidatura para su sucesión y concentrará todos sus esfuerzos en irse del poder con una buena imagen.
Eso sí: el cristinismo intentará quedarse con la mayor cantidad de bancas legislativas posibles, como una forma de preservar poder político.
En un escenario en el cual el oficialismo no tiene la debilidad que muchos pronosticaban, para los opositores, Scioli es el rival a vencer. El gobernador es una especie de “mal menor” para los K.
Aunque no lo admitirán en público, De la Sota, Massa y Moyano descifraron este mensaje que envió un PJ unificado y con un candidato presidencial fuerte: la peor estrategia sería una oposición dividida, en especial, en el peronismo opositor.
El miércoles pasado, De la Sota reiteró sus críticas al PJ oficial y no descartó competir en las primarias dentro de la estructura del Frente Renovador de Massa. Por ahora desecha compartir una fórmula con el diputado.
Horas después, Massa devolvió favores: dedicó cinco minutos en un programa político de televisión para elogiar al cordobés.
Las señales indican que De la Sota, Massa y Moyano pueden terminar en un mismo espacio, aunque octubre de 2015 es aún un horizonte lejano.

