Protesta ante la ONU por los misiles en Malvinas
La presentó el embajador argentino al secretario General, Ban Ki Moon. El Reino Unido dijo que las pruebas militares son de rutina.
Buenos Aires. El Gobierno nacional, a través del embajador argentino ante las Naciones Unidas (ONU), Jorge Argüello, le presentó ayer al secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, la protesta formal contra el Reino Unido por los ejercicios militares británicos en las Islas Malvinas. Días atrás, el Gobierno tomó conocimiento de que Gran Bretaña había informado de la realización de ejercicios militares en Malvinas que incluyen, entre otras cosas, el disparo de misiles desde el archipiélago.En el acto, el vicecanciller argentino Alberto D'alotto convocó a una conferencia de prensa urgente para anunciar que habían presentado en la embajada británica una "formal y enérgica protesta". Y reclamó a Londres que "se abstenga de realizar ejercicios militares con disparos de misiles".Ayer, desde Nueva York, Argüello confirmó la presentación que incluyó una copia de la nota verbal de protesta presentada por la Argentina al Reino Unido, a través de la embajada británica en Buenos Aires. "También le hemos pedido al secretario –comentó Argüello– que haga circular la protesta a los países miembros, y le reiteramos el apoyo argentino para que cumpla con la gestión de buenos oficios que le fuera encomendada por la Asamblea General (de la ONU) para acercar a las partes con el objetivo de que den cumplimiento a la resolución 2065". Esa resolución, recordó el diplomático, "insta a las dos partes a iniciar negociaciones respecto de la soberanía de la islas". "De rutina". El ministerio de Relaciones Exteriores británico afirmó ayer que las "pruebas militares" a realizarse en las Malvinas son "de rutina". "Son pruebas militares de rutina que se han llevado a cabo cada seis meses durante los últimos 28 años, más recientemente en abril de este año", declaró un portavoz del Foreign Office. El vocero recordó que "siempre se emiten alertas (de estos ejercicios) con antelación para los barcos", según informó una agencia citada por DyN. Las practicas de este año se efectuarán en Port Harriet, donde existe un polígono de tiro desde donde se prevén disparar varios cohetes "Rapiers", que están en las Islas desde hace 28 años y se caracterizan por ser del tipo "tierra-agua" que pueden impactar en blancos voladores. Al respecto, el canciller argentino Héctor Timerman, dijo que Gran Bretaña "miente sobre la antigüedad de los ensayos o actuó ilegalmente durante años".El embajador Argüello sostuvo que "los misiles van a ser disparados desde territorio argentino y van a caer en aguas o en territorio argentino. Hasta que no se dilucide en la ONU el fondo de la cuestión, es decir, la soberanía de las islas, nadie puede decir que el territorio argentino es algo distinto de las Islas Malvinas". Repudio regional. En ese marco, los gobiernos de Venezuela y Uruguay repudiaron los ejercicios militares que realizará el Reino Unido. El presidente venezolano, Hugo Chávez, indicó en un comunicado emitido por su ministerio de Relaciones Exteriores, que "manifiesta su solidaridad con el pueblo argentino y su Gobierno, ante el anuncio de la Armada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte de celebrar ejercicios militares en aguas territoriales argentinas de las Islas Malvinas".Según consignó la agencia AFP, citada por DyN, la notificación agrega que "el Gobierno de la República bolivariana de Venezuela repudia que estas acciones ocurran en abierta contradicción de disposiciones de la ONU y burlando el espíritu de los acuerdos suscritos entre ambos Estados sobre intercambio de información de índole militar en relación con estos territorios en disputa".En tanto, el canciller uruguayo Luis Almagro aseguró que "la posición de Uruguay ya es sabida en la materia: estamos en contra de cualquier tipo de permanencia de carácter militar en las islas Malvinas".Además, Almagro dijo al diario Ultimas Noticias de su país que desde la cancillería se "seguirá de cerca la situación" y que "seguramente el hecho será analizado en el Consejo de Ministros".Semanas atrás, el Gobierno uruguayo le negó el ingreso a puerto a un barco británico que viajaba hacia las Malvinas, el HMS Gloucester D-96, que precisaba aprovisionarse de víveres y combustible.

