Primeros indicios de futuro
Luego de 10 meses de agónica labor sobre las secuelas del pasado inmediato de la administración municipal, la gestión de Ramón Mestre mostrará en el transcurso de este mes sus primeras señales claras de cara al futuro. Virginia Guevara.
Luego de 10 meses de agónica labor sobre las secuelas del pasado inmediato de la administración municipal, la gestión de Ramón Mestre mostrará en el transcurso de este mes sus primeras señales claras de cara al futuro. Los vecinos podrán comprobar si en el Palacio 6 de Julio hubo espacio para algo más que afrontar la herencia inacabable de una década en estos meses; y Mestre estará ante las grandes oportunidades de su gestión.
Casi en simultáneo, en las próximas semanas ingresarán al Concejo Deliberante los pliegos de las licitaciones que, el año que viene, replantearán los servicios de transporte e higiene urbana para los futuros 10 años. También se definirán junto con la Provincia las características del ente que tratará la basura de toda el área metropolitana y, se supone, procurará maneras ambiental y económicamente sustentables.
Pocos días después se realizará el primer concurso público para cubrir cargos municipales por una vía alternativa a la del acomodo.
En paralelo, si se cumplen los planes y anuncios oficiales, los vecinos deberían comenzar a recibir respuestas a los reclamos ya desesperados de atención de la infraestructura urbana. Nada del otro mundo: alumbrado, bacheo y algunas obras más importantes de pavimentación y desagües que están en proceso de licitación.
Al mismo tiempo, el Concejo deberá resolver si permite que el municipio ceda por 12 años a un fideicomiso algo menos del uno por ciento de su presupuesto, para hacer una ambiciosa obra de cloacas que comience a revertir el histórico atraso que padece la mitad de la población en materia de saneamiento. La discusión implica un verdadero desafío político, ya que la definición estará en manos de la oposición.
También en paralelo –noviembre será el mes más intenso en muchos años dentro del Concejo cordobés– se definirá la herramienta fundamental para gestionar el futuro inmediato: el Presupuesto 2013, que será el primero desarrollado por la gestión Mestre, y que rebosa de desafíos. El primero tiene que ver con los ingresos: sin dudas, el municipio exigirá más a los vecinos y habrá que ver cuánto están dispuestos a aportar los cordobeses. Pero el desafío determinante estará en el gasto: para qué pedirá más la gestión Mestre.

