Polémica por informe de la UCA que indica que hay 10 millones de pobres
El Observatorio de la Deuda Social difundió un informe que destaca que, pese a una década de crecimiento, persisten las desigualdades.
El informe sobre la deuda social argentina que realiza la Universidad Católica Argentina (UCA), y cuyos últimos resultados preliminares se difundieron ayer, generó dos tipos de interpretaciones: la de quienes hicieron foco en la reducción de la pobreza a la mitad entre 2003 y 2012 (del 50 por ciento al 24 por ciento de la población); y la de los propios investigadores, que pusieron el eje en que, pese a que transcurrieron 10 años de crecimiento económico, todavía al menos 10 millones de argentinos son pobres.
“Más de una década de crecimiento no ha sido suficiente para resolver problemas de marginalidad estructural que afecta al menos a uno de cada cuatro argentinos”, sostiene el informe que difundió el Observatorio de la Deuda Social Argentina (Osda) de la UCA, en base a la Encuesta de la Deuda Social Argentina (Edsa) 2004-2012. Este relevamiento cobró importancia sobre todo desde 2007, cuando el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) modificó sus métodos para medir las líneas de pobreza e indigencia y dejó de ser confiable para muchos sectores.
El documento, titulado “Heterogeneidades estructurales y desigualdades persistentes”, fue elaborado por el coordinador, Agustín Silva, quien, afirma: “Las desigualdades estructurales que emergen en este contexto dan forma a una matriz social fragmentada, conflictiva, violenta, débil en reglas de convivencia democrática. En este marco, a pesar de que este país y parte de su sociedad son hoy más ricos que hace diez años –tanto en recursos económicos como en derechos sociales– otra parte de la sociedad continúa privada de condiciones básicas para el desarrollo humano y la integración ciudadana”.
En cuanto al empleo, el Osda-UCA informa que además de persistir un ocho por ciento de desocupación, casi la mitad de los trabajadores ocupados tiene un empleo precario o realiza trabajos de indigencia.
“Asimismo, más de la mitad de las nuevas generaciones de adultos están excluidas del sistema de la seguridad social. En este marco, no debe sorprender que la pobreza urbana medida por los ingresos afecte todavía a no menos del 25 por ciento de la población urbana (10 millones de personas”, indica.
El informe señala, además, otros datos significativos: una de cada 10 viviendas no cuenta con agua corriente y tres de cada diez no disponen de cloacas.
En cuanto a los jóvenes, advierte que el 37 por ciento no logra terminar la secundaria, que el 20 por ciento no estudia ni trabaja, y que el 12 por ciento de los niños entre cinco y 17 años tiene que realizar alguna actividad laboral para cubrir necesidades económicas del hogar. “De ahí, también la necesidad de que más de dos de cada 10 hogares requiera asistencia pública de manera permanente”, señala Salvia, al tiempo que destaca que a pesar de ese esfuerzo del Estado, 500 mil hogares se mantienen en situación de indigencia al no poder cubrir el valor real de una canasta básica alimentaria.
Cifras oficiales
Indec. A través de la agencia Télam, el Indec difundió ayer su cifra de la pobreza: 1,2 millón de personas, de acuerdo con la última medición correspondiente al primer semestre de 2013.
Críticas. Roxana Mazzola, autora del libro Nuevo paradigma. La Asignación Universal por Hijo, consideró que es un error metodológico extrapolar un análisis de grandes centros urbanos hacia un total del país. "Estas afirmaciones no incluyen a pequeñas localidades del interior, que muestran buenos índices", dijo sobre el informe del Osda-UCA.

