Pelea ficha a ficha, y con la burocracia en contra
Deben juntar 4.000 afiliaciones, tomar recaudos para que no haya dobles inscripciones y pedir el DNI y hasta datos de los padres.
Deben juntar 4.000 afiliaciones, tomar recaudos para que no haya dobles inscripciones y pedir el DNI y hasta datos de los padres. La estricta normativa que rige ahora para inscribir partidos políticos incluye un monitoreo casi "on line" sobre las fichas de afiliación que presenta cada partido, para evitar las mutaciones de una fuerza a otra de la "masa crítica" de militantes que firman varias adhesiones.Los propios partidos que tramitan su personería reconocen que tratan de recolectar fichas por encima de las cuatro mil exigidas, justamente para compensar las previsibles "caídas" de muchos afiliados cuando se cruzan los registros electorales.Inclusive, se ha generalizado la modalidad de que, junto con la ficha de afiliación propia, les hacen firmar a los interesados –al mismo tiempo– otra de desafiliación, por si están inscriptos ya en otro partido. Así, se da el singular proceso de que cada ficha nueva va haciendo caer a la anterior y el que inscribió primero a un afiliado y luego lo pierde, debe salir a buscar uno de reposición.Otra circunstancia muy particular en la conscripción de adherentes para lograr la personería es que se exige mucha documentación. Por ejemplo, hay que aportar fotocopia del documento del afiliado, en una ficha provista por la Justicia Electoral que está numerada y con código de barras, y también cargar los datos con suma prolijidad. Cualquier error en los nombres o datos es causal de nulidad.Además, en resguardo de posibles afiliaciones truchas, la Justicia exige también aportar los nombres del padre y la madre del afiliado. ¿El motivo? Son datos que presuntamente sólo los puede brindar el interesado.

