Paren de luchar y administren mejor
Cuando se miran los números del Presupuesto Nacional 2011 surge una pregunta: ¿qué quiere decir el kirchnerismo cuando habla de “profundizar el modelo”? Adrián Simioni.
Cuando se miran los números del Presupuesto Nacional 2011 surge una pregunta: ¿qué quiere decir el kirchnerismo cuando habla de "profundizar el modelo"? ¿Se tratará de seguir dividiendo un mundo en el que ellos tienen el monopolio de la sensibilidad universal y el resto son unos desalmados que gozan ante la visión de la pobreza? Hay una palabra clave en los sectores que se consideran progresistas del oficialismo: "Lucha". Todo el tiempo están luchando por algo. La justicia, la "redistribución con inclusión social", etcétera.Pero deberían hacer aunque sea cálculos de almacenero. Según el presupuesto armado por el Ministerio de Economía, en 2011 el Estado nacional, incluidos sus organismos descentralizados (como Anses), gastará en servicios sociales 227.305 millones de pesos. Si a eso se le resta lo que se destinará a universidades, a ciencia y técnica y a pagar las jubilaciones y pensiones genuinas, queda una masa disponible de 150.717 millones de pesos. Recuérdese que los dos principales servicios sociales, la salud pública y la educación primaria y secundaria, los pagan, aparte, las provincias.En Argentina hay unos 12 millones de pobres (de los cuales, cuatro millones son indigentes). Para no tomar las cifras falsas que da Indec ni las que pueda exagerar algún opositor, usamos estimaciones del encuestador kirchnerista Artemio López, quien también critica al Indec pero, se supone, no exagera.Postulemos que cada hogar pobre tiene cuatro miembros (se supone que tienden a ser más numerosos, pero también hay muchos viejitos solos e infinidad de situaciones diversas). Si así fuera, entonces el Gobierno nacional podría financiar a cada hogar pobre con nada menos que 4.186 pesos al mes (150.717 millones de pesos, divididos por 12 millones de pobres, multiplicados por cuatro pobres por hogar y divididos por 12 meses).Si usted quiere agregar otros gastos que el Gobierno dice que también tienen fines sociales, como los subsidios a la energía y al transporte, entonces hay que sumar al reparto otros 48.025 millones. Y el monto mensual disponible por hogar pobre trepa a 5.520 pesos. Para comparar: en julio, el salario bruto promedio de los trabajadores en blanco, en todo el país, fue de 3.485 pesos (cifras del Ministerio de Trabajo de la Nación).Si con semejantes montos, gente tan convencida de la necesidad de terminar con la pobreza no logra darle al menos un buen guadañazo, pues entonces estamos ante algún tipo de problema. Tal vez los programas sociales están mal diseñados y son un gigantesco desperdicio. O los funcionarios son pésimos administradores. O el Gobierno junta tanto dinero porque la presión impositiva efectiva –récord en la historia del país– corta las alas de la economía más de lo que echa a volar la justicia social. O lo junta a costa de las provincias, que tienen a cargo servicios esenciales. O tal vez sea definitivamente ridículo para un gobierno progresista tener un ministro como Amado Boudou, a quien los precios se le vienen "reacomodando" desde que asumió y para el cual la inflación afecta sólo a los más ricos.

