Para la UIA, tras la reelección, la prioridad será la inflación
La central industrial también advirtió que un incremento del 40% en el salario mínimo, vital y móvil obligaría a reabrir paritarias.
Buenos Aires. La mejora de la competitividad, el aumento de la inversión y el control de la inflación son las prioridades económicas que para los empresarios industriales debería afrontar la presidenta Cristina Fernández si, como también ellos descuentan, es reelegida en octubre. Después del triunfo de la Presidenta en las primarias, la Unión Industrial (UIA) sentó ayer esta posición con declaraciones periodísticas de su presidente, José Ignacio de Mendiguren, y de su vicepresidente tercero, Juan Carlos Sacco.El contexto de tales definiciones es la relación de diálogo con el Gobierno que la UIA inició hace más de un año y que, según Sacco, ha permitido "trabajar codo a codo", con una presidenta en la que De Mendiguren confía que "baje los niveles de confrontación, como lo ha hecho en público estos días", a partir de la fortaleza política con la que surgirá reelecta.Dentro de este contexto, el vice de la UIA anticipó el rechazo de la central a un aumento de 40 por ciento del salario mínimo, vital y móvil (SMVM), como lo reclaman la CGT y la CTA, para llevarlo de los actuales 1.840 a 2.600 pesos."Lejísimo está de nosotros", dijo Sacco. Un aumento semejante "podría provocar" la reapertura de las paritarias, que en promedio cerraron en alrededor de 27 por ciento. "Además –agregó-, ya fueron demasiados los aumentos. Que no alcancen es otra cosa. Estamos muy por encima de Latinoamérica, medidos en dólares. Es más, lo dice la Presidenta".Desde Trabajo, negaron relación entre el aumento del SMVM con los de convenio, cuyo mínimo está entre tres mil y cuatro mil pesos, dijo a este diario una alta fuente ministerial. De paso confirmó que todavía no hay fecha para la reunión del Consejo tripartito que deberá tratar el aumento, pese a que debería haber sido en la primera quincena de este mes. "La fecha, como el nivel de aumento a convalidar, es una decisión de la Presidenta", puntualizó.Los 2.600 pesos que reclaman las centrales sindicales supera los 2.300 que el Gobierno estaría dispuesto a autorizar, según había trascendido a fines de julio. El porcentaje que proponga la Presidenta puede ser una primera señal sobre su decisión o no de atacar en su segundo mandato la elevada inflación, que preocupa tanto a los asalariados, los industriales y –según De Mendiguren– a la propia Rosada.Sacco dijo que la inflación "le preocupa" a la UIA, pero confió en que reelecta, la Presidenta "pondrá foco en las medidas que, como ella ha dicho, falta mucho por hacer, como es controlar la inflación".Según los industriales, la elevada inflación, que alienta la carrera entre precios y salarios, es un factor de pérdida de competitividad. Aunque no el único: Sacco coincidió en "profundizar el modelo" con más inversión, pero para eso insistió en "más previsibilidad jurídica, leyes laborales, que trataremos de ir resolviendo" con el Gobierno. Citó, entre ellas, el "más que conflictivo" tema de la tercerización laboral: pidió que se reemplace el "mamarracho" de proyecto de ley presentado por el oficialismo y del cual "hasta la Presidenta se horrorizó".De Mendiguren sumó otro problema de competitividad a resolver con el Gobierno. "Siempre se relaciona el concepto con el tipo de cambio. Y la competitividad se va perdiendo por cuestiones tributarias, problemas aduaneros, riesgo laboral. Argentina nunca encaró esto en serio", dijo en una entrevista con El Cronista. "Modificar el tipo de cambio sin atacar estos asuntos sólo resuelve el problema por un tiempo. Luego volvés al punto de partida, con el agravante de que deterioraste el salario", dijo.

