Para la Justicia, soló el 3% de empleados adhirió
El gremio pide discutir aumentos como un poder independiente. El Tribunal Superior reiteró que no negociará con medidas de fuerza.
Con datos opuestos sobre el nivel de acatamiento al paro y duros reproches contra los vocales del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), los judiciales realizaron ayer el paro en rechazo al aumento salarial del 12,25 por ciento otorgado por una acordada.
Tras la protesta, el gremio encabezado por Irina Santesteban, presentó un recurso de amparo contra los descuentos realizados por días de paro y asamblea.
La evaluación sobre la medida de fuerza fue totalmente dispar. Desde el Poder Judicial se indicó que en la Capital adhirieron "146 empleados (3,33 por ciento) del total de los judiciales". Señalaron que en Policía Judicial nadie adhirió, con excepción de dos delegados.
Admitieron que en el interior la adhesión fue dispar: 70 por ciento en Río Segundo, tres por ciento en Río Cuarto, 30 por ciento en Villa María y 18 por ciento en San Francisco.
Por su parte, Santesteban admitió que "no tenía datos exactos, pero afirmó que el acatamiento fue, en general muy bueno, y en Familia, total". Agregó que la adhesión fue alta en el interior y en Villa María llegó al 90 por ciento.
Los empleados solicitan negociar "de una manera democrática" los aumentos y reclaman la apertura de paritarias, la porcentualidad, mayor ingreso de personal y reestructuración de Policía Judicial. "Este Tribunal Superior de Justicia no cumple con sus funciones, por eso se tiene que ir", afirmó Santesteban al cerrar el acto.
Desde el alto tribunal justificaron que el incremento salarial no fue previamente acordado con el gremio porque no habían suspendido las medidas de fuerza y ratificaron los descuentos.

