Otro número dudoso del PJ, que está solo y en espera
La Justicia electoral municipal ya emplazó a esa coalición a aportar la información faltante, pero todavía no hay novedades de ningún tipo, cuando ya transcurrieron 20 meses desde las elecciones en cuestión.
La escala local es menor, comparativamente, con lo que representa una elección nacional, pero revela por igual la decisión de los partidos políticos de escamotear números de lo que gastan en campaña o de dibujarlos hacia la baja.
En febrero último, informamos que, en la campaña para intendente de Córdoba de septiembre de 2015, todos los partidos declararon gastos por 34 millones de pesos. La cifra está lejos del despliegue que se vio en las calles.
Pero aun tomando ese dato por cierto, en el caso de Unión por Córdoba (UPC) equivale a una caja negra, a la que resulta imposible acceder.
Esa coalición, gobernante en la Provincia, dijo haber gastado 15,7 millones de pesos, poco menos que la mitad del total erogado por todos los partidos.
Sin embargo, no dio ninguna precisión sobre el origen de ese dinero, ni adjuntó a la Justicia electoral quiénes fueron las personas físicas y jurídicas que aportaron los fondos, en aquel momento para solventar la campaña que impulsaba a Esteban Dómina-Natalia de la Sota como fórmula para intendente y vice.
Del total que recibió, UPC admitió que 6,3 millones provinieron de donaciones privadas, que no detalló; y otros 9,4 millones correspondientes a “otros órganos o distritos”, también sin especificar.
La Justicia electoral municipal ya emplazó a esa coalición a aportar la información faltante, pero todavía no hay novedades de ningún tipo, cuando ya transcurrieron 20 meses desde las elecciones en cuestión.
En este caso está a prueba la normativa municipal, ya que es la primera vez que se exige a los partidos rendición de cuentas.

