Opositores, de la moderación a la crítica total a De la Sota
UCR y juecismo guardaron bajo perfil mientras el conflicto estuvo abierto. Tras el acuerdo, le achacaron al gobernador haber perdido el rumbo y desentenderse de la gente.
En los momentos más calientes del conflicto policial que convirtió a Córdoba en un caos, la oposición política al delasotismo asumió primero una postura conservadora, a la expectativa de ver qué pasaba, y sin críticas altisonantes que agravaran la situación. Esa actitud se extendió incluso hasta ayer al mediodía, cuando el gobernador José Manuel de la Sota lanzó una amplia convocatoria a intendentes y legisladores al Centro Cívico, donde anunció el acuerdo que zanjaba la disputa con los policías. Allí estuvieron Luis Juez y los legisladores del Frente Cívico, y también legisladores e intendentes radicales. No se vio a nadie del kirchnerismo.Pero se trató de la última muestra de acompañamiento a la institucionalidad que estuvieron dispuestos a exhibir. Los opositores consideran que De la Sota se burló de ellos, que no ensayó ninguna autocrítica y que jugó con fuego al someter a Córdoba a una jornada de terror por la falta de policías y garantías mínimas en las calles."Encima, terminó montando un acto político para dirimir sus cuentas con la Nación", coincidieron juecistas y radicales. En ambos sectores trasunta la idea que esta crisis marcó un antes y un después en la relación con el oficialismo, al que ven falto de iniciativa y reacción, y divorciado de las demandas ciudadanas.Por su lado, el kirchnerismo no se hizo visible durante el conflicto, y salió a marcar posición una vez que se hicieron palpables los reproches entre Provincia y Nación por el nunca concretado envío de gendarmes para suplir la falta de policías.El posicionamiento de los partidos, motivó discusión interna. Radicales y juecistas tomaron nota de la alta indignación ciudadana y evitaron montarse de entrada sobre la situación, temerosos de que también les pasaran facturas a ellos por pretender utilizar políticamente el conflicto. Un intento de legisladores juecistas por tomar contacto con policías autoacuartelados dio la señal de alarma: los echaron del lugar.Desde entonces, primó el bajo perfil, que cesó ayer. Apenas los policías volvieron a la calle, acabó la tolerancia con el Gobierno.Juez se quejó de que el gobernador haya transformado la reunión de ayer "en un acto" al que "llevó gente para hacerse aplaudir". "Si pensaba resolver al conflicto como lo hizo, cediendo a todas las demandas, ¿por qué no lo hizo antes? No nos merecíamos los cordobeses que nos sometiera a 36 horas de angustia, de temor. Fue la ausencia total del Estado. Lo que hizo no tiene perdón, y no se lo vamos a perdonar", reprochó.A su vez, el titular del Comité Provincia de la UCR, Alberto Giménez, dijo que la crisis policial "fue largamente anticipada" pero que De la Sota "la obvió" de manera "irresponsable. Resaltó que la actitud de su partido fue primero de "acompañamiento institucional", pero aclaró que no están dispuestos a "dejarle pasar esta" al gobernador, que encabeza una gestión "agotada y sin reflejos"."No vamos a empujarlos al abismo, pero tampoco estamos dispuestos a aguantar este modelo marketinero que no da para más. De la Sota no asume los problemas y no hace más que empeorarlos", señaló.La kirchnerista Carolina Scotto opinó que De la Sota "menospreció y minimizó" el problema policial. "Vivimos jornadas de mucha inquietud y no se escuchó la voz de ningún funcionario hasta que volvió el gobernador", dijo.

