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Nuevas medidas judiciales por el comercio "paralelo"

Hidro-Grubert, una empresa de Río Tercero, reclamó formalmente porque la habían dejado fuera del acuerdo en una negociación alternativa.

06 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Corresponsalía
Nuevas medidas judiciales por el comercio "paralelo"

Buenos Aires. El juez federal Julián Ercolini ordenará hoy nuevas medidas en la investigación por el presunto pago de sobornos de empresarios argentinos interesados en exportar a Venezuela.

Entre esas medidas -muchas solicitadas por el fiscal Gerardo Pollicita-, se pediría copia de un cable enviado a fines del mes pasado por el subsecretario de Integración Latinoamericana de la Cancillería, Eduardo Sigal, a la embajada argentina en Caracas.

En él advertía sobre "reuniones paralelas" de funcionarios de Planificación Federal que habrían "dejado afuera de negociaciones" en el sector eléctrico a "dos empresas". Estas firmas son Hidro-Grubert, una fabricante de grúas hidráulicas con planta industrial en Río Tercero, y EMA SA, fabricante de equipos y tableros electromecánicos de Buenos Aires.

Representantes de ambas firmas, en el caso de la cordobesa su responsable de ventas, Guillermo Rondi, reclamaron en la cancillería argentina porque habían quedado fuera del acuerdo marco para exportar sus productos a Venezuela.

Según el diario La Nación, los propios funcionarios venezolanos le recomendaron a Hidro-Grubert y EMA que plantearan la necesidad de ser incorporados, tal como estaban en el listado otras firmas nacionales, entre ellas Electroingenieria Icsa y Bauen Efacec, que también cuentan con sede en Córdoba.

El subsecretario de Integración Económica Americana y Mercosur de la Cancillería, Eduardo Sigal, se ocupó del reclamo. A través de un cable a la embajada en Caracas manifestó que la "referida exclusión" de ambas empresas "se habría originado en una reunión paralela organizada por el Sr. José María Olazagasti", secretario privado del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, según indica textualmente el escrito de Sigal.

Esta "reunión paralela" a las impulsadas a nivel diplomático entre ambos países es lo que genera la investigación judicial con nuevas medidas procesales. Sigal salió luego a aclarar que el término "paralela" no implica que esos encuentros hayan sido clandestinos.

En ese sentido, ayer el Gobierno volvió a negar la existencia de una "embajada paralela". Lo hizo a través de Sigal y del canciller Héctor Timerman. Éste dijo: "Es falso; no hay ninguna embajada paralela, salvo en la imaginación de los periodistas de Clarín y La Nación . Si uno cambiara los títulos de Clarín y La Nación , en vez de poner toda esta conspiración, pondrían que hay dos cables que son casi públicos y no habría escándalo. (Ambos diarios) continúan con sus actitudes destituyentes".