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“No hubo organización mafiosa para sostener un crimen mafioso”

Caso Alós: “Se revalidó el prestigiode los técnicos e instituciones provinciales a nivel forense”, sostuvo Moisés David Dib, uno de los peritos de parte. Descartó también el “suicidio inducido”.

10 de noviembre de 2014 a las 12:01 a. m.
“No hubo organización mafiosa para sostener un crimen mafioso”
Convencido. Para Dib, no hay elementos para sostener otra teoría (Sergio Cejas/La Voz)

Días atrás, se confirmó que el policía Juan Antonio Alós, involucrado en el caso conocido como narcoescándalo, se suicidó. Esa fue la opinión unánime de los peritos que participaron. La causa por la investigación de la muerte “dudosa” del uniformado tiene ahora menos interrogantes y para muchos también se vieron despejados los cuestionamientos que se sembraron en las instituciones de la Provincia.

En el Instituto de Medicina Forense (IMF) y la Policía Judicial, por no mencionar a la Justicia provincial toda, no son pocos los que se sienten reivindicados.

Quien jugó un papel fundamental en esta “prueba de oro” que terminó siendo dirimente para echar por tierra esos cuestionamientos fue Moisés David Dib, perito de parte por el fiscal Drazile. Él fue uno de los que actuó con el interés especial de que las instituciones cuestionadas fueran reivindicadas. El forense se refirió así a esto:

–¿Qué ha significado esta experiencia?

–Fue interesante recertificar que tenemos un conjunto de gente seria y honesta. Desde esa mirada, tuvo que ver no tanto con la definición de un caso que sabíamos que tenía una serie de cuestionamientos y sospechas, sino más que nada para certificar el trabajo específico del Poder Judicial.

–¿Se vio cuestionado el Instituto de Medicina Forense?

–Es un lugar donde se hace una gran cantidad de autopsias, donde el índice de reautopsias es el más bajo del país y se puso en el tapete la confianza de la sociedad sobre este instituto. La gente, si no le gusta un hospital, puede ir a otro, pero no hay otro instituto de medicina forense. Todos teníamos en claro que había garantías de seriedad, transparencia, solvencia y excelencia científica. Y nos pareció que eso entró en discusión; por eso aceptamos (con Guillermo Fontaine) ser peritos de parte de (el fiscal Emilio) Drazile.

–¿Y de los resultados, ¿qué puede decir?

–Fue un procedimiento largo hasta llegar a quiénes, cuándo y dónde hacer la autopsia. Finalmente, la hicimos con todas las garantías de la opinión libre científica. Hubo una ratificación plena de la anterior autopsia. Lo que analizamos es que la causa más probable es un suicidio, una lesión autoinflingida. Se verificó que no hay otras lesiones, se descartan lesiones en el abdomen. Otra cosa, que el orificio de entrada del proyectil está en el paladar y hay signos periorificiales: tatuaje y ahumamiento. Se estableció ausencia de lesiones extras, orificio de entrada y salida y dirección del proyectil.

–¿Cuál es el mayor indicador de suicidio?

–El espasmo cadavérico, que es una reacción vital que produce una fuerte contractura que deja al individuo en la última postura, en el instante previo a la muerte. Se da en muertes violentas, en muertes suicidas, con arma de fuego, especialmente en el cráneo. Si alguien quisiera vencer el espasmo cadavérico (que mostraban los dedos en posición para disparar) tiene que provocar una lesión, cortar las manos, que estaban sin lesiones. Este espasmo es determinante claro de suicidio. Todo eso hacía innecesaria la segunda autopsia.

–¿Y por qué hubo tantos cuestionamientos a la primera?

–Se usaron fotos haciendo un sesgo de ellas. Aun así, esta nueva autopsia brindó las garantías de estudiar esto que parecía absurdo. Pero si se hubiera analizado todo el expediente, esta familia podría haber tenido su duelo en tiempo y en forma.

–¿Qué debe hacerse en un caso así?

–Había suficientes elementos. La respuesta judicial no sólo tiene que ser encontrar al culpable, sino también un profundo respeto por la gente, por sus muertos y por la especie humana. Se debe valorar el duelo y permitir que los familiares sepan la verdad y respetar su duelo. No hay que olvidarse de que estamos en un país de duelos terriblemente largos.

–¿Existían garantías con lo que se había hecho?

–La primera autopsia tenía suficientes elementos como para afirmar una hipótesis valedera. En la investigación científica aplicada a la investigación judicial, la prueba que se elabora no tiene dueño, es objetiva. En Córdoba, por el proceso de investigación que se aplica, es muy difícil que ocurran irregularidades. Va un médico al lugar del hecho y otro es el médico que hace la autopsia. Y ambos dependen de estructuras distintas. No se da que el que fue al lugar del hecho dijo “herida de arma blanca” y el de la autopsia diga “herida de arma de fuego”. Además, en la autopsia hay dos médicos forenses.

–¿No son posibles las irregularidades?

–Es imposible pensar en una teoría conspirativa. Eso implicaría que al menos entre 15 y 20 personas se pongan de acuerdo, entre el evento y la morgue. Es absurdo suponer que hay una conspiración entre tanta gente. Nosotros podemos cometer errores, pero nunca tuvimos un proceso en el cual hubiera este tipo de dudas. Es imposible pensar en una organización mafiosa para sostener un crimen mafioso.

–¿Entre las dos autopsias hubo diferencias?

–Arribamos al punto de partida, con Fontaine. Finalmente volvimos a hacer la misma autopsia, con el mismo procedimiento y con el mismo resultado. Tuvimos suerte que el cuerpo estaba bien conservado.

–¿Siente que el IMF ha sido reivindicado?

–Nos sentimos muy bien. Ratificar lo hecho en el Instituto ha sido importante. La sociedad tiene un lugar en el que puede confiar.

Difícil de comprobar

Hipótesis. "El suicidio inducido es una entidad discutible y muy difícil de comprobar". "¿Por qué un señor que tenía un entrenamiento de elite puede ser susceptible de una inducción, de tomar una determinación tan drástica por reconvención de un tercero?". "No hay un evento del estudio del expediente que lo certifique. Sostener esa hipótesis vuelve a tener el mismo sesgo de la hipótesis del homicidio. No es razonable".