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Nielsen sobre deuda: “La ley no busca que los bonistas cobren”

El exfuncionario advirtió que la norma sancionada el jueves aleja “muchísimo” la solución y que sólo pretende tener una cuenta donde enviar el dinero. “Hay encanutamiento de dólares”, dijo Prat Gay.

13 de septiembre de 2014 a las 12:01 a. m.
Nielsen sobre deuda: “La ley no busca que los bonistas cobren”
Gran convocatoria. La Mediterránea reunió a más de 500 personas (La Voz/Pedro Castillo).

La reciente aprobación de la ley de "pago soberano" de la deuda, que cambia el organismo y el lugar de pago, enmarcó ayer el 37º Aniversario de la Fundación Mediterránea. El exsecretario de Finanzas de la Nación, y encargado de la ingeniería del canje de deuda de 2005, Guillermo Nielsen fue muy crítico al respecto."¿Qué nos deja la ley sancionada esta semana? Una distancia considerable de los mercados de capitales, mucho mayor de la que ya teníamos", advirtió. "Esto no soluciona ni en lo más mínimo el problema con los tribunales de Nueva York, sino que lo complica", remarcó.Aunque aclaró que el fallo de Thomas Griesa no está exento de críticas, opinó que la actitud del Gobierno nos deja "al borde del desacato" con un riesgo importante de "aceleración y cross default ( default cruzado de toda la deuda)" con lo cual se caerían los canjes y habría que volver a reestructurar todas las obligaciones. "Cuanto más tiempo pase, más difícil y más cara será la solución. Cuanto más antagónica con los tribunales sea nuestra postura va a ser más difícil solucionar el tema", agregó.Sobre la ley, advirtió que Nación Fideicomiso (el nuevo agente de pago elegido por el Gobierno para reemplazar al Bank of New York) "no tiene nada para empezar a hablar, no tiene cómo dividir el pago entre todos los bonistas de distintos lugares del mundo".En este punto subrayó que con esto queda muy claro que "lo único que le interesa al Gobierno es tener una cuenta a donde mandar el pago consolidado. Le interesa mostrar que quiere pagar pero no le interesa que los bonistas cobren", advirtió, ya que la ley no prevé un mecanismo para que estos reciban el dinero. Nielsen recordó que resolver el tema de la deuda es central para este y para el próximo gobierno, porque es prioridad para el país volver a reinsertarse en los mercados internacionales. "La reconstrucción y ampliación de la infraestructura argentina requiere inversiones de unos 28 mil a 30 mil millones de dólares por año para la próxima década y el ahorro interno es insuficiente", dijo. Por último, recalcó que la situación de conflicto ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el no acatar el fallo de deuda, tienen un rasgo en común: "Creer que la Argentina puede imponerle al mundo las reglas de relacionamiento comercial y financiero. Y es obvio que esto no es así". Confianza antiinflación El expresidente del Banco Central, Alfonso Prat Gay, hoy referente del Frente Amplio Unen, planteó algunas alternativas para combatir la inflación. En particular, recrear la confianza en el Banco Central, fijar metas y cumplirlas. Recordó el círculo vicioso de déficit fiscal, emisión, atraso cambiario e inflación y dijo que "hoy estamos en el ciclo de siempre, pero agravado porque en lugar de déficit tenemos derroche fiscal". Además, criticó que "con el déficit fiscal de los últimos años, el desendeudamiento es imposible, salvo que tengamos un 'amigo' como el Banco Central que nos financie". Esta situación generó el debilitamiento de las reservas y la escasez de dólares, incluso con cepo cambiario y restricciones a las importaciones. "Hoy lo que hay es encanutamiento de dólares, no de autos", ejemplificó. "Cuidado porque mientras pasa el tiempo es cada vez más relevante el blue que el dólar oficial para determinar los precios relativos". En particular, para los importadores", advirtió.

U 88 mil millones

“Si pusiéramos a producir los recursos humanos desaprovechados en Argentina, se podrían incorporar 9,3 millones de personas al proceso productivo”, resaltó Martín Amengual, presidente de la Fundación Mediterránea. “Poner a trabajar a esos recursos humanos ociosos generaría 88.000 millones de dólares al año”, calculó.