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"Ni un paso atrás", ahora sobre la inversión

A  medida que pasan las horas, crece en el empresariado cordobés la percepción de que la convocatoria al diálogo de Cristina Fernández a los principales referentes del sector a nivel nacional y al sindicalismo adicto fue nada más que una puesta en escena.

23 de agosto de 2013 a las 02:00 p. m.
"Ni un paso atrás", ahora sobre la inversión

A  medida que pasan las horas, crece en el empresariado cordobés la percepción de que la convocatoria al diálogo de Cristina Fernández a los principales referentes del sector a nivel nacional y al sindicalismo adicto fue nada más que una puesta en escena en medio del complicado panorama económico y electoral que afronta el oficialismo. El Gobierno intentó recrear para la televisión, en el frío sur, un clima de calma y convivencia –al revés de la actitud que férreamente enarboló en los últimos dos años, cuando sólo"bajó" discursos por cadena nacional– parar mostrar a la sociedad que está dispuesto a escuchar.La Presidenta recibió de boca de esos dirigentes una tibia descripción de la problemática industrial, comercial y de la construcción, como si fuera la primera vez que se asomara a situaciones que han sido largamente informadas en los diarios, soporte de noticias al que la mandataria es adicta, según ha reconocido.En el demoledor viaje de los empresarios al sur del país (salieron de Buenos Aires en un vuelo chárter a las cinco de la mañana y regresaron a la medianoche), el estado de ánimo fue muy diferente del que se vio por las pantallas.Los industriales, por ejemplo, le pidieron por las trabas a la importación de insumos básicos para la produ­cción. Ella ordenó a sus funcionarios que abordaran el tema. ¿Desconoce que Guillermo Moreno cierra cada día con mayor presión el grifo a la salida de dólares? Cristina asumió el riesgo de que su aparente voluntad de ayudar a la industria y promover el diálogo termine sepultada mañana mismo, simplemente cuando el polémico funcionario vuelva a rechazar masivamente declaraciones juradas de importación.Moreno atormenta a las empresas con dedicación. La última novedad es que deben compensar con dos dólares de exportación cada uno que importen. Antes, les congeló el envío de dividendos, les intentó meter "de pecho" bonos en dólares (situación que noestá terminada), manejó los precios, puso cupos a las exportaciones y les operó los mercados, por citar algunas.Las empresas le respondieron con lo único que Moreno no puede manejarles a su voluntad: "freezaron" lainversión. Las únicas que están poniendo plata son aquellas atadas a lo más dinámico del mercado, como las automotrices y autopartistas del primer anillo de proveedores, u otras vinculadas directamente con la sustitución de bienes de consumo finales, por caso la armaduría de lavarropas de una empresa coreana. El resto, tal como dice aquel eslogan inaugurado por el kirchnerismo, no está dispuesto a dar "ni un paso atrás" hasta después de 2015. La novedad, en todo caso, es que cada vez en más rubros se habla de desinversión.