Negociación y carrera contra el tiempo
La Provincia necesita tiempo para acordar con la Nación. Pero los gremios estatales –especialmente del sector de salud– exigen una oferta concreta antes de fin de año. Julián Cañas.
Las negociaciones entre el Gobierno provincial y los gremios estatales se han convertido en una carrera contra el tiempo: los funcionarios necesitan parar la pelota hasta que aclare el panorama, en la relación con el Gobierno nacional. En tanto, a los dirigentes gremiales les urge llevar alguna propuesta concreta de aumento salarial a sus afiliados.En este contexto, arrancó la negociación entre la nueva gestión delasotista y los estatales. En sus discursos, el gobernador José Manuel de la Sota resaltó con claridad que su intención es dialogar. Pero también marcó un límite: "No se pueden impulsar medidas de fuerza, cuando recién se comienza la negociación". Por su parte, los gremios están dispuestos a negociar con la nueva administración, pero también trazaron una raya: el Gobierno debe hacer ahora una oferta concreta de aumento salarial.Es decir, en ambas partes hay predisposición para dialogar, pero no hay coincidencia en los tiempos.Aunque ningún funcionario provincial lo va a admitir, en el nuevo Centro Cívico están esperando alguna señal del Gobierno nacional. En realidad, De la Sota aguardan una convocatoria de la presidenta Cristina Fernández para hablar sobre la deuda que la Nación tiene con Córdoba. Además, para comenzar a discutir un nuevo acuerdo por el déficit de la Caja de Jubilaciones, que el año próximo rozará los 1.500 millones de pesos. Entre los 1.700 millones de pesos que la Nación le adeuda a Córdoba, más los 1.200 millones de pesos que De la Sota espera recibir en 2012 por el déficit de la Caja, son casi tres mil millones de pesos, que hoy la Provincia no los puede contar como seguros. De allí que los negociadores delasotistas con los estatales intentan ganar tiempo de cualquier modo. Del otro lado del mostrador, los gremios tienen realidades distintas. El Sindicato de Empleados Públicos (SEP) tiene un acuerdo firmado que vence el 31 de enero y puede esperar. En el sector de salud, el Gobierno sólo reconoce al SEP. Pero los demás gremios tienen influencia entre los empleados y como los han invitado a negociar, se trata de una oficialización de esa injerencia. Los agentes de salud exigen una propuesta concreta de aumento salarial para los próximos días, lo que puede empantanar la negociación, porque el Gobierno no está hoy en condiciones de satisfacer esa demanda.Más allá de la intención de dialogar, el Gobierno y gran parte de los estatales hoy están separados porque no hay coincidencia en los tiempos para negociar.

