Menem celebra en la política y en los Tribunales
El ex presidente entraría por la minoría y el gobernador de La Rioja aportaría los dos representantes del ganador al proyecto de poder hegemónico en el Congreso al que aspira el oficialismo a partir del 10 de diciembre. Carlos Paillet.
Carlos Menem está a tiro de ser reelegido senador nacional por La Rioja en los comicios del domingo próximo, en virtud de un acuerdo que selló meses atrás con la Casa Rosada y el gobernador de la provincia, el kirchnerista Luis Beder Herrera. El ex presidente entraría por la minoría y el mandatario local aportaría los dos representantes del ganador al proyecto de poder hegemónico en el Congreso al que aspira el oficialismo a partir del 10 de diciembre. Atado y con moño: a cambio, Menem, de Lealtad y Dignidad, respaldó la reelección de Beder Herrera en los comicios del 29 de mayo pasado en ese distrito retirando su fuerza de la compulsa. A los 81 años, el hoy senador se sigue moviendo como si sus épocas de gloria no hubieran pasado. El 13 de septiembre había logrado un triunfo resonante en la Justicia, al ser absuelto en la causa por el contrabando de armas de guerra a Ecuador y a Croacia, que se operó durante su gestión presidencial.Días atrás, en otro arranque de confianza sobre sus próximos pasos en los Tribunales, desistió de apelar una resolución de la Justicia Federal de Río Cuarto, que le rechazó la pretensión de cerrar el eterno proceso por la voladura de la Fábrica Militar de Río Tercero. Menem se había basado en "la insubsistencia de la acción penal" en su contra para intentar tumbar ese expediente sin destino. En esta investigación, Menem había sido procesado por estrago doloso agravado por la voladura de la planta militar, pero luego se benefició con una falta de mérito. Está claro que intuye que, más temprano que tarde, también quedará liberado de esa carga. La avanzada del procurador General de la Nación, Esteban Righi, para que la Corte Suprema de Justicia mantenga vigente la causa por las explosiones de 1995 viene como una bocanada de aire para un caso ahogado por el fárrago de fojas y la inacción de los jueces. "Esto demostraría que no existen paraguas de impunidad ni matrimonio político del Gobierno nacional con Menem o bien que la Justicia funciona con independencia", trazó ayer con razonable optimismo el abogado querellante en la causa Río Tercero Aukha Barbero, respecto de la movida del procurador General. El manoseo del expediente y la incertidumbre de la Justicia sobre la elevación a juicio del caso empujan a ser, sin embargo, cautos... o pesimistas.

