Más paro, pero ahora en todo el sistema
Delegados cerraron filas y generalizaron la protesta por toda la jornada de hoy. Desconocieron e insultaron a Salerno. Trabajo citará a UTA nacional.
La espiral de sinrazón que rodea a UTA, y que determinó cuatro días de paro consecutivos en la empresa Autobuses Santa Fe por seis despidos, tuvo anoche su peor derivación: los delegados de las tres prestatarias cerraron filas y lanzaron anoche un paro por 24 horas para hoy, en todo el sistema. También anunciaron que harán una movilización, aunque anoche todavía no estaba definida la modalidad ni el lugar. Sólo anticiparon que se convocarán en la sede gremial.La decisión de los delegados marcó otro quiebre –uno más– en la indomable interna de la UTA. El anuncio del paro se hizo en medio de insultos al secretario general, Ricardo Salerno, quien ayer no estaba en Córdoba y desconoció la nueva medida. Por la tarde, había recibido apoyo de parte del jefe nacional del gremio, Roberto Fernández. Fue un virtual golpe interno a su conducción, que ya venía debilitada.La nueva medida es una continuidad de la que se abrió el pasado viernes en Autobuses y que ese misma día fue declarada ilegal por el Ministerio de Trabajo, más allá de que tal determinación fue desoída por UTA.Justamente, el titular de esa cartera provincial, Omar Sereno, anticipó anoche que, debido a esa continuidad, "la ilegalidad subsiste", aunque ahora abordará el nuevo paro como una instancia diferente. "La anterior medida estaba focalizada en una empresa. Ahora, es todo el sistema", señaló.Respecto de cursos de acción, Sereno anticipó que convocará a la conducción nacional de UTA, liderada por Fernández. "Vamos a ver si podemos poner un poco de orden. Lo de UTA es un acto de rebelión asociacional", calificó.El propio Fernández ya había aparecido en escena ayer por la tarde, antes de que se generalizara el paro, con duras advertencias hacia los delegados de UTA Córdoba.Hay que recordar que el domingo, el jefe de UTA Córdoba dijo que la entidad acataba la conciliación que había dictado Trabajo, pero luego los delegados lo sobrepasaron y se negaron a dar ese paso en pos de una negociación.Al dar su opinión sobre el conflicto desatado en Córdoba, Fernández pidió enfáticamente a los delegados locales que desistieran de la medida de fuerza. "A las leyes hay que acatarlas, y esta conciliación obligatoria la dispuso el Ministerio de Trabajo", dijo, casi como una obviedad, y en respaldo a Salerno."Les pido reflexión a los delegados, que no agraven esta situación, porque así no se defiende a los compañeros", insistió Fernández, avizorando quizás posibles problemas para UTA nacional, a partir de la inconducta de su filial Córdoba.Los delegados de Autobuses no sólo no le hicieron caso, sino que fueron mucho más allá, al involucrar en la pelea a sus pares de Ersa y Coniferal. Rol central UTA nacional quedó ahora también en el barro. Puede avanzar, como sugirió el ministro de Trabajo, en una intervención a la filial Córdoba del gremio o correr el riesgo de que haya penalidades que la afecten directamente, dado que UTA nacional es quien detenta la personería gremial. El rebrote del paro sorprendió por completo también a la Municipalidad, que ya había jugado casi todas las fichas que le otorga la ley: intimar a la empresa, aplicar multas y pedir ante Trabajo la declaración de ilegalidad. En esto, el Palacio 6 de Julio se movió en sintonía con el ministro Sereno.Alrededor de las 20, y previo al lanzamiento del paro general, había aparecido el intendente Ramón Mestre, con un mensaje grabado en video en el que pedía a los choferes que depusieran su actitud beligerante."La ciudadanía es rehén de una dirigencia sindical que resuelve sus internas de modo irresponsable", señaló tras dejar en claro que en este caso "no hay conflictos laborales, ni referidos a la prestación de servicios".Lo concreto es que, al menos durante toda la jornada de hoy, a los 200 mil usuarios que ya estaban a pie desde el viernes, ahora se les sumarán en igual condición otros 400 mil.Mientras el conflicto estuvo confinado a su propio ámbito de acción, la empresa Autobuses Santa Fe envió 40 telegramas de preaviso por despidos, destinados a choferes que, al parecer, no permitieron tomar servicio a pares suyos que sí deseaban hacerlo.Para encontrar un antecedente similar, hay que remontarse a agosto pasado, cuando, también por una protesta en Autobuses, se declaró la ilegalidad (el gremio no la acató) y se enviaron notificaciones de despido a 20 empleados.

