Macri prepara dos visitas, con la mira en la gobernabilidad
El objetivo del candidato de Cambiemos es captar la mayor parte del 19 por ciento que obtuvo Massa en la provincia de Córdoba. Negocia con De la Sota el apoyo en el Congreso.
Apoyado en el contundente resultado que le dieron las urnas cordobesas a Mauricio Macri el domingo anterior (más del 53 por ciento), Cambiemos ya definió cómo será la estrategia provincial de cara a la finalísima ante Daniel Scioli en el balotaje del 22 de noviembre del que saldrá el sucesor de Cristina Fernández de Kirchner. Las visitas a Córdoba de ambos integrantes de la fórmula presidencial para reforzar zonas donde se confía en seguir captando parte del electorado serán complementadas con reuniones y contactos telefónicos que ya inició la mesa chica del macrismo con las máximas autoridades del peronismo cordobés, liderado por José Manuel de la Sota.Mostrar "gobernabilidad", "equipos de trabajo" y consolidar la imagen de que "Macri no viene a quitar nada en materia social" son los pilares a los que apuntan para esta segunda vuelta en el PRO. Primero, Michetti Esta semana, aún con día a confirmar, la candidata a vicepresidente Gabriela Michetti llegará a la ciudad de Córdoba. Será el primer desembarco tras el holgado triunfo en primera vuelta. En ninguna otra capital provincial el frente opositor puede mostrar los números que logró aquí: seis de cada 10 habitantes lo eligieron. La agenda de Michetti incluirá reuniones con la dirigencia local y, sobre todo, una fuerte exposición mediática. Además, viajará a Cruz del Eje a apoyar al radical Ricardo Manzino, el candidato local de Cambiemos que aparece con buenas chances de disputar la intendencia en el norte provincial.Recién la otra semana, 15 días antes del crucial balotaje, será el turno de Macri en Córdoba. El líder del PRO hará base en la Capital y realizará visitas relámpago a algunas ciudades del interior."Tenemos programado que Mauricio venga dos veces a la provincia antes del balotaje. El norte y Traslasierra son lugares donde vamos a reforzar porque hay margen para crecer", adelantó Nicolás Massot, el joven dirigente macrista que el domingo fue electo diputado nacional por Córdoba."En nuestros cálculos más optimistas pensábamos obtener alrededor del 45 por ciento en Córdoba. Este resultado nos sorprendió a todos. Y lo de la Capital es histórico. Igual creemos que se puede mejorar. Hay una porción del electorado importante que optó por (Sergio) Massa y creemos que esos votos son más afines al cambio que proponemos nosotros que a la continuidad del kirchnerismo que encarna Scioli", analizó el dirigente.Esa porción massista-delasotista por la que irán aquí tanto Macri como Scioli y que quedó huérfana de candidato representa 437.791 votos. Y a esos hay que sumarles los otros 153.371 que fueron a Nicolás Del Caño (68.478), a Adolfo Rodríguez Saá (46.125) y a Margarita Stolbizer (38.768).Desde el lunes, el PRO realiza sondeos de opinión con los que tiene pensado hacer sintonía fina para ajustar acciones y el discurso para el balotaje. "Tenemos tres semanas por delante y no hay margen para equivocarnos. Dimos vuelta la lógica: el 65 por ciento de la gente creía antes de las elecciones que Scioli ganaba en primera vuelta. Eso cambió", agregó un vocero con llegada al jefe de Gobierno porteño. Cuestión de números Los primeros números propios, sobre la base de encuestas, que manejan los operadores de Cambiemos sitúan a Macri con un "58 a 42" por encima de Scioli. "Estamos bien, pero no hay que confundirse. Estos valores están sesgados a nuestro favor por el clima de esta semana poselección. Hay que esperar que baje la espuma", advierten. El cuidado responde a las características particulares que reviste una segunda vuelta electoral, en la que la caída de un punto significa el ascenso casi lineal del rival en la misma magnitud.También cabe poner un manto de duda sobre estos números. Parten desde las mismas consultoras que siete días atrás la pifiaron feo con sus pronósticos.Más allá de la euforia y el buen ánimo que reina en el PRO, no deja de preocupar la futura gobernabilidad en caso de llegar al poder el 10 de diciembre. El aspecto central pasa por la nueva conformación del Congreso de la Nación.Es que en Diputados, pese al buen desempeño electoral, Cambiemos está muy lejos de los 129 miembros que se necesitan para tener cuórum propio. Sumando a radicales, la cuenta da negativa en cerca de 40 escaños.En el Senado, en tanto, el panorama es definitivamente favorable al kirchnerismo, donde tendrá una holgada mayoría para exhibir."Necesitamos los diputados de De la Sota, los de (Mario) Das Neves y muchos otros", aseveró Massot en referencia al nuevo escenario legislativo con el que se encontraría Macri en caso de llegar al poder. Es por eso que las conversaciones con los líderes provinciales ya comenzaron y son llevadas adelante al máximo nivel desde la sede porteño del PRO.

