Los “holdouts” más duros, cerca de acordar
Un abogado de los fondos NML y Aurelius dijo que sólo falta convenir el modo de pago. Griesa debe esperardos semanas más para levantar restricciones a la Argentina.
Buenos Aires. Las negociaciones entre la Argentina y los "fondos buitre" más recalcitrantes entre los que derrotaron al país en el juzgado de Thomas Griesa quedaron ayer en el umbral de un acuerdo definitivo por la deuda en default . Al mismo tiempo, la Corte de Apelaciones de Nueva York fortaleció la posición del país al devolverle al juez Griesa dos causas que le restituyen atribuciones para levantar las restricciones que impuso en 2014 y que, desde entonces, impiden a la Argentina pagar a sus acreedores "normales". Para la Argentina es clave porque le permitiría volver al mercado internacional.El viernes Griesa dio a entender que podría hacer eso el lunes, cuando vencía el plazo que les había dado a los holdouts para aceptar o no la propuesta argentina. Pero ayer la Corte de Apelaciones lo obligó también a extender ese plazo dos semanas, lo que dará más aire negociador a los holdouts .Ayer, Matthew Mc Gill, abogado de los fondos NML Capital y Aurelius (el primero presidido por Paul Singer) cometió una infidencia al mediodía al revelar que ya existe un "acuerdo económico" con la Argentina. En realidad, el letrado dijo que sus representados y la Argentina estaban "así de cerca" de cerrar un acuerdo y que lo que falta es "planchar los papeles" para definir el mecanismo de pago. Más importante, reveló que NML, Aurelius y Olifant, otro fondo, son dueños del 65 por ciento de los bonos beneficiados por la sentencia original de Griesa. La demanda original de sus clientes fue por 1.600 millones, pero luego salieron a comprar más bonos.La declaración se produjo durante una audiencia en la Corte de Apelaciones de Nueva York, tribunal que aceptó los pedidos de la Argentina de desestimar pedidos de revisión sobre las causas mee too y Citibank. De esta forma, el tribunal superior giró nuevamente esas causas a Griesa, quien así recuperó las facultades para levantar los embargos cuando la Argentina cumpla con las condiciones impuestas.El juez había dicho el viernes no sólo que podría levantar las restricciones, sino que los holdouts tienen hasta el lunes que viene para cerrar un acuerdo tras el cambio de actitud negociadora de Argentina. Eso ha debilitado la posición negociadora de los "buitres", según comentan expertos.Por eso Mc Gill reveló la inminencia de un acuerdo: fue para argumentar la necesidad de que la Corte les diera más plazo a sus clientes para negociar, cosa que consiguió.Tras conocerse la declaración de McGill, el mediador designado por Griesa, Daniel Pollack, reaccionó con un comunicado que trasuntaba su molestia. Cuestionó sin mencionarlo a Mc Gill y lo acusó de violar la confidencialidad del diálogo entre las partes. En ese mismo comunicado, Pollack puso de manifiesto en forma enfática que él es el mediador designado y será el encargado de anunciar un acuerdo cuando lo haya.

