Llaryora rompió con Schiaretti y mira a Cristina
Reunión sorpresa
Cuando el dato llegó al chalé de la Gobernación de la Provincia de Córdoba —lo poco que queda en pie de lo que fue la Casa de las Tejas— dicen que Juan Schiaretti primero se sorprendió y luego no pudo contener su furia. En la mayor de las reservas, tres días después de lograr su reelección por amplio margen, el intendente de San Francisco, Martín Llaryora, fue recibido por la presidenta Cristina Fernández en Buenos Aires. La iniciativa de convocarlo partió de la Casa Rosada, pero los intermediarios fueron el intendente de Leones, Fabián Francioni, y el diputado nacional ex ultradelasotista Jorge “Zurdo” Montoya. En la reunión, de más de una hora, se habló de obra pública para la ciudad del Este.
Pero, en lo político, el saldo más importante fue el compromiso de Llaryora: apoyo para Cristina en las primarias de ayer. Aunque el intendente hizo una salvedad: también trabajaría para la lista de candidatos a diputados nacionales del justicialismo cordobés, encabezada por el ministro de Gobierno, Carlos Caserio. La audiencia con la Presidenta generó sorpresa hasta en los propios kirchneristas cordobeses, ya que Llaryora siempre fue tildado de "duhaldista". El 19 de mayo del año pasado, Llaryora y su agrupación interna, El Peronismo que Viene, le organizaron a Eduardo Duhalde un acto en el estadio Corazón de María, de barrio Alta Córdoba, en la Capital, en el cual el ex presidente fue el único orador, ante más de dos mil personas. Ahora, el intendente sanfrancisqueño está más cerca del kirchnerismo y, por lo que se ve, un poco más lejos del gobernador Schiaretti y de Eduardo Duhalde.
Apoyos
Aunque sin llamar mucho la atención, los intendentes radicales de Córdoba dividieron sus respaldos en la interna de ayer entre Miguel Nicolás y Mario Negri. Varios de los más cercanos a la conducción del Foro de Intendentes, que dirige Alberto Giménez (intendente de Mina Clavero), jugaron con Negri. Otros, que fueron candidatos este fin de semana o en la reciente elección provincial, jugaron para Miguel Nicolás. El resto de los candidatos a legisladores nacionales estuvo lejos de poder exhibir apoyos a una u otra lista.
Haz lo que yo digo...
El lunes pasado, el legislador provincial delasotista Carlos Alesandri convocó a varios intendentes peronistas del interior al hotel familiar que posee y les advirtió que no tenían que ir a la reunión que había convocado para el día siguiente la presidenta Cristina Fernández. "No hay que ir; ahora hay que apoyar a José (por De la Sota)", señaló Alesandri. Un intendente de Traslasierra se quejó porque en otras oportunidades muchos habían prometido el faltazo y después aparecieron en la foto con la Presidenta. Lo calmaron, pero el intendente estaba en lo cierto. El martes, en la puerta de la Casa de Gobierno, funcionarios presidenciales le impidieron el ingreso... a Federico Alesandri, hijo del legislador delasotista e intendente de Embalse. Todo parece indicar que el dato de la reunión organizada por Carlos Alesandri llegó hasta la Rosada y lo pagó su hijo, con un portazo en la cara.
Receta similar
El candidato a intendente de la ciudad de Córdoba Héctor Campana (PJ) anticipó que, si gana las elecciones, una de las primera medidas que tomará será convocar a una amplia reforma política para replantear no sólo el sistema de votación sino el esquema de representatividad en la ciudad. También anticipó que convocará para esa tarea al politólogo Daniel Zovatto.
El tema en cuestión y también el asesor mencionado evocan el apuro que tuvo el gobernador Juan Schiaretti en poner a discutir una reforma provincial en 2007, apenas asumió. Claro que, en su caso, arrastraba los cuestionamientos por la polémica elección de ese año, sospechada de fraude, y necesitaba relegitimarse ante la ciudadanía.
Pelea capital
La reunión del sanfrancisqueño Martín Llaryora con la Presidenta oficializó la ruptura política del intendente de San Francisco con Juan Schiaretti. En la interna del Partido Justicialista se comenta que Llaryora rompió con el gobernador luego de tener una fuerte discusión con su esposa, Alejandra Vigo, por el armado de la lista de candidatos para las elecciones municipales de la ciudad de Córdoba. El sanfrancisqueño responsabilizó a Vigo por la caída de los dirigentes de su agrupación (El Peronismo que Viene) de la boleta de Unión por Córdoba en la Capital. Este quiebre de la relación tendrá influencia en el futuro de la interna peronista. En 2007, Llaryora había cortado relación con el entonces gobernador José Manuel de la Sota, a quien acusó de respaldar al entonces intendente radical Hugo Madonna. En aquellos tiempos, Llaryora destacó que sólo recibió el respaldo de Schiaretti para desalojar al radicalismo del poder en San Francisco. "Ahora, se dio vuelta la tortilla", razonó un legislador provincial delasotista. Llaryora está más cerca de De la Sota, pese a que no lo puso como candidato a vicegobernador, como se especuló en su momento, y rompió con Schiaretti. Dicen que la pulseada entre Llaryora y el actual gobernador es el primer round de la pelea de fondo que se dará dentro de cuatro años por la sucesión de De la Sota, quien jura que sólo estará un mandato en la provincia, en su segunda estadía en el poder.
Acompañamiento dividido
El titular del gremio de Comercio, el kirchnerista Pablo Chacón, estuvo el martes en Buenos Aires en la Federación del sector que encabeza Armando Cavalieri, para hacerse cargo de la Secretaría de Previsión de esa entidad, que maneja un fondo compensador para los empleados mercantiles. Fue el mismo día en que la presidenta Cristina Fernández convocó a una reunión con los intendentes cordobeses K luego de que las autoridades del PJ local decidieran retirar su apoyo a Cristina para las primarias. Chacón se encontró con algunos intendentes en Aeroparque y, desconociendo lo que sucedía en Córdoba, les preguntó qué hacían en Capital Federal. Enterado, ratificó su voto a Cristina en las primarias y la general, pero su respaldo a los diputados del PJ cordobés.
Respaldo desde la Rosada
El encuentro se produjo hace más de dos semanas, pero recién trascendió el viernes. El influyente ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, convocó a su despacho a la candidata a intendenta de Córdoba, Olga Riutort, para confirmarle que “todo el kirchnerismo de Córdoba” se alineará detrás de su postulación. “Te vamos a apoyar, pero tenés que jugar fuerte en las primarias, garantizando la fiscalización en la Capital”, palabras más, palabras menos, fue la definición de De Vido. Riutort fue recibida por Cristina Fernández el 8 de julio, pero en aquella reunión en la Rosada la charla fue general y no hubo definiciones políticas. En el encuentro con De Vido se abordaron cuestiones concretas. El ministro admitió que en la Rosada hay “bronca” con Juan Schiaretti. El decidido respaldo a Riutort será una vía de contener un crecimiento de la fórmula Héctor Campana-Alejandra Vigo de Schiaretti, impulsada por el gobernador.
Reto
Luego de la derrota en las elecciones provinciales, Luis Juez hizo pública su molestia con su equipo de campaña. Admitió que sus colaboradores más cercanos le ocultaron que estaba abajo en las encuestas y lo convencieron de que estaba ganando. Una situación grave, que podría provocar una fuerte renovación en el entorno cercano del ex intendente. Entre los juecistas, los dardos apuntan a Rubén Borello y a Miguel "Cocó" Cabrera (foto), dirigente y ex publicitario del Frente Cívico. Precisamente, Cabrera fue uno de los militantes más activos en las redes sociales durante la campaña provincial, pero en los días posteriores a los comicios, ingresó en un llamativo silencio, que rompió en las últimas horas, cuando a través de Twitter pidió el voto para Esteban Dómina-Daniel Juez, la fórmula juecista para la Capital.
Cantó Córdoba
Durante la campaña electoral de José Manuel de la Sota, el cuartetero Damián Córdoba fue animador de varios de sus actos, incluso el del lanzamiento de la fórmula oficialista en el Superdomo Orfeo. Los peronistas todavía recuerdan que en el Club Las Palmas, el cantante debió estirar su actuación hasta tres horas, haciendo tiempo para que el candidato llegara desde Villa María. Por eso sorprendió a sus interlocutores de una mesa de café en la peatonal capitalina, cuando un dirigente peronista –que se suele destacar por su buen sentido del humor– les contó lo que había sucedido en uno de los actos de campaña: "Cantó Córdoba", tiró, con tono intrigante. "Pero si Damián canta en todos lados", le respondieron enseguida. "Sí, pero el que cantó la Marcha Peronista esta vez no fue Damián Córdoba, sino el fiscal de Estado, Jorge Córdoba", agregó con una sonrisa el dirigente, dejando sentado que el funcionario no se destaca por su trayectoria peronista, pese a llevar casi una década en el Gobierno provincial. Pero uno de los presentes no se quedó atrás y respondió con reflejos y chispa cordobesa: "Sí, me imagino. Jorge Córdoba cantó la Marcha con las mismas ganas con que (Lionel) Messi interpretó el Himno en la Copa América...". Carcajadas y final para la mesa de café.

