Ley de medios, ante opciones de hierro
La Corte Suprema de Justicia se expidió sobre la ley de medios. Está vigente, para todos.
La Corte Suprema de Justicia se expidió sobre la ley de medios. Está vigente, para todos. Durante los casi cuatro años en que se mantuvo la medida cautelar de Grupo Clarín, esta sirvió de excusa para que otros grupos mediáticos demoraran su recorte y escudó incumplimientos de plazos fijados por la ley a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca). La Corte validó la adecuación ordenada a los grupos que exceden los límites máximos establecidos. Para esos grupos –una veintena– Afsca estableció un régimen de adecuación voluntario, hasta el 7 de diciembre de 2012. Como subrayó la Corte, se debe aplicar la ley de manera independiente e igualitaria, muy especialmente en un tema tan sensible como la desinversión de los grupos excedidos en medios.Las propuestas recibidas por Afsca le plantean un grave dilema: sus criterios de adecuación, de ser replicados, le permitirían a Clarín mantener casi incólumes sus pertenencias y su poder comunicacional. El grupo Vila-Manzano propone dividir entre Daniel Vila, su hija Barbarita, su hermano Alfredo, José Luis Manzano y otros socios menores. En armónica imitación, Clarín podría dividirse nominalmente entre socios, sus parientes y diversos miembros de la familia Noble. Telefónica y Telefe enfrentan el problema de que la ley prohíbe la prestación de servicios de radiodifusión a los prestadores de servicios públicos. El titular de la Afsca sostiene, de manera increíble, que ambas empresas no están vinculadas, ya que no tienen participaciones cruzadas, sino "sólo" un mismo dueño fuera de la Argentina, Telefónica de España. Si replicamos tan original solución, bastaría con que las empresas de Clarín eliminen vínculos accionarios horizontales y dependan todas de alguna sociedad madre en Nueva York o Luxemburgo. La ley impide la titularidad de licencias de televisión por cable en más de 24 localidades. Telecentro, cable de Alberto Pierri, creció desde La Matanza hacia Capital Federal y el conurbano. Cubrió 30 localidades diferentes que hoy se consideran como una sola, como una extensión geográfica de la primera. Con igual criterio, Clarín podría agrupar entre sí sus localidades para cumplir con el tope formal de 24 localidades geográficas.La opción de hierro está planteada. El Estado no puede resolver con criterios diferentes situaciones similares. Sería judiciable. El Gobierno debería imponer a grupos afines la misma pócima que desea que Clarín beba. Va a ser interesantísimo ver cómo se resuelve este dilema.
*Exsecretario de Comunicaciones de la Nación

