Lázaro Báez dijo que quieren “apretarlo”
Mediante un escrito –aportado por sus abogados, Daniel Rubinovich y Rafael Sal Lari–, el titular de Austral Construcciones sostuvo que la indagatoria de ayer se basó en datos aportados por la Unidad de Información Financiera (UIF) que el propio organismo reconoció que habría sido obtenida de manera irregular.
Buenos Aires. El empresario Lázaro Báez, con prisión preventiva desde abril, planteó ayer la "nulidad" del nuevo llamado a indagatoria del juez Sebastián Casanello por la supuesta existencia de cuentas en Suiza a nombre de sus hijos por unos 25 millones de dólares, y no descartó que las citaciones a él y a su familia contengan "un mensaje disciplinante". Mediante un escrito –aportado por sus abogados, Daniel Rubinovich y Rafael Sal Lari–, el titular de Austral Construcciones sostuvo que la indagatoria de ayer se basó en datos aportados por la Unidad de Información Financiera (UIF) que el propio organismo reconoció que habría sido obtenida de manera irregular.Por ello, la acusación quedó huérfana de probanzas, según argumentó Báez, quien fue trasladado desde su lugar de arresto, en el penal de Ezeiza, a los Tribunales de Comodoro Py 2002, en Retiro."La convocatoria a prestar declaración no está basada en prueba. (El juez) no puede alegar siquiera la existencia de motivo bastante para sospechar", resume el escrito, de sólo siete páginas. Báez deslizó entrelíneas que el llamado a indagatoria es una suerte de "apriete" en su contra, que tiene como objetivo "disciplinar" su conducta. "No puedo descartar entonces que los llamados a prestar declaración indagatoria para toda mi familia, lejos de fundarse en el derecho de defensa (…) contengan un mensaje disciplinante hacia mi persona", afirmó Báez.Según Báez, "la imputación deriva de un relato 'decisionista' en el cual se reproduce una crónica de lo que habría sucedido".

