Las restricciones a la compra de dólares desataron polémica
Para el titular de la Asociación de Bancos ABA, no cambia el fondo pero sí complica y coarta libertades. Capitanich pidió a la gente que invierta, en lugar de especular.
Buenos Aires. La decisión del Gobierno de intensificar los controles sobre el mercado cambiario generó una enorme discusión entre dirigentes políticos y empresarios, que plantearon desde el riesgo de "coartar las libertades" hasta la necesidad de una "devaluación", en medio de la insistencia oficial de calificar la apuesta al dólar como un "mal negocio". Voceros de bancos, por su lado, advirtieron que poner en marcha el nuevo "aplicativo" de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), donde se exigen más datos sobre el cliente que demanda dólares, puede llevar tiempo. Por lo pronto, la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) suspendió la venta de moneda extranjera a través de medios electrónicos.En Córdoba, fuentes de casas de cambio aseguraron que las nuevas disposición no modifican sustancialmente la operatoria que ya existe y que las obliga a requerir una serie de datos específicos al comprador de moneda extranjera. "Simplemente, es un apretada más y un error", dijo un vocero.El presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi, alertó que "todo lo que sea coartar las libertades, no es bueno", admitió que medidas restrictivas a largo plazo pueden ser "muy perniciosas" y recordó que "siempre" el Estado "determina si entrega o no los dólares".Ante la determinación del Gobierno de elevar con la Afip el control de los adquirentes de divisas, a través de monitorear el origen de los fondos y su capacidad contributiva, Gabbi consideró "probable que estas medidas sean por muy poco tiempo porque de mantenerse por mucho tiempo serían muy perniciosas".Y, puntualizó que "de la lectura de la circular se puede determinar claramente que aquel que justifique para qué va a utilizar los dólares puede comprarlos", con lo que, dijo, "no hay una variación tan grande con respecto a lo que pasaba en días anteriores".Explicó que "de la lectura de los titulares de los diarios", que dicen que el Estado va a determinar quién compra o no, "si bien hay una parte de verdad, es relativo porque en definitiva siempre el Estado determina si entrega o no los dólares, sobre todo en este último tiempo, por el cuidado del lavado de dinero", apuntó Gabbi.Advirtió que "en definitiva, todo lo que sea coartar las libertades no es bueno" y estimó que esta decisión "lleva muchas veces a hacer lo que uno no quiere hacer, precisamente en contra de las medidas que se toman".Gabbi señaló que "tradicionalmente en el país y previo a la asunción de un nuevo gobierno hay este tipo de revuelos en materia cambiaria". Dos opciones. El ex presidente del Banco Central y diputado de la Coalición Cívica Alfonso Prat Gay consideró que la única opción que tiene el Gobierno para frenar la demanda de dólares es "vender reservas o devaluar" el peso. Estimó que con este tipo de medidas "lo que hace es alertar aún más a la gente de que existe el problema" de no poder contener la demanda de dólares. "El Gobierno ha logrado mantener el tema en la tapa de los diarios durante toda la semana" acotó con cierta ironía y afirmó que "de esa manera no frena, sino que se alimenta la demanda".A su criterio, "el problema de fondo se manifiesta en el mercado de cambio, pero en realidad es la inflación", y señaló que "la gente ve que todo sube menos el dólar".El gobernador chaqueño Jorge Capitanich entendió que el dólar "no es" actualmente "un refugio de cualquier tipo de ahorro en la Argentina" y evaluó que la opción de esa moneda por parte de sectores de la ciudadanía entraña "acciones en muchos casos especulativas de corto plazo"."Despejado el horizonte electoral y con la perspectiva de un escenario internacional que tiende a ir resolviendo problemas, Argentina no debería tener ningún inconveniente para que esos ahorristas, pequeños o grandes, dejen de posicionarse en moneda extranjera para hacerlo en ahorro doméstico o en inversiones que incrementen aún más el nivel de empleo", analizó.Y, dijo que la inclinación de la ciudadanía por el dólar se enmarca en "acciones en muchos casos especulativas de corto plazo". "La gente –agregó– compra dólares porque tiene miedo, entonces va a lo seguro como otros compran ladrillos. Tienen la sensación de que el dólar está barato y que pueden venderlo más caro", dijo.

