Las Paso del dólar: una elección entre dos teorías
De enero a mayo, Kicillof necesitó endeudarse (con el BCRA, la Anses o el mercado) por 822 millones de pesos ¡por cada día hábil! para cerrar las cuentas públicas desbocadas.
No sólo estamos siendo bombardeados en estos días por los mensajes de campaña. A la hora de explicarnos por qué el dólar paralelo o blue sube y baja (para terminar subiendo, en la línea general), hay mensajes cruzados: dos teorías que se presentan como mutuamente excluyentes tal vez no lo sean. Las dos teorías enfrentadas son las siguientes: La oficial, la que sostiene el Gobierno, se basa en el supuesto de que hay en marcha una corrida cambiaria. Hay dos variantes en este grupo. Están los más conspirativos, para quienes grupos económicos a los que no identifican buscan debilitar la salida del Gobierno y condicionar al próximo. Por eso se cambia la doctrina de inteligencia, que ahora permite espiar a empresas para prevenir "golpes de mercado". Por eso ayer la agencia estatal Télam no tuvo un reporte final sobre los mercados y encabezaba su sección de Economía con el título "La Afip pidió a la Justicia que prohíba salir del país al titular del HSBC", por un caso de evasión.Están los menos conspirativos, para quienes lo que hay es una dolarización de activos que estaban en pesos y que consideran normal frente a un proceso eleccionario. Dan el ejemplo de lo sucedido en las elecciones de 2011 y no explican que pasó desde entonces: tras las elecciones de ese año, el dólar oficial valía 4,25 pesos y del blue ni se hablaba. Los conspirativos moderados agregan otras circunstancias, como que las vacaciones de invierno determinan una mayor demanda de dólares para viajar. Eso parte de la base de que la gente paga el avión horas antes de subir. Los economistas independientes (porque la oposición política mayoritaria no emite ni un mugido) ponen el acento en que los dos principales desestabilizadores son el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el presidente del BCRA, Alejandro Vanoli, quienes juntos empapelan de pesos la economía para sostener un gasto público desbocado. Desde enero hasta mayo, Kicillof necesitó endeudarse (con el BCRA, la Anses o el mercado) por 822 millones de pesos ¡por cada día hábil! para cerrar sus cuentas. Los economistas dicen que, algún día, los poseedores de esos billetes impresos iban a querer cambiarlos.Dos teorías. Usted sabrá.

