La triple alianza opositora apura el armado de su lista sábana
UCR-PRO-Frente Cívico quiere tener la nómina resuelta entre mañana y el miércoles. Debate por la Capital.
Para los referentes de la triple alianza opositora PRO-UCR-Frente Cívico, no hubo fin de semana de descanso. Con la fórmula provincial definida en la dupla Oscar Aguad-Héctor Baldassi, ayer empezaron a delinear la configuración de la lista de aspirantes a legisladores. "En los departamentos, hay acuerdo en un 80 por ciento de los casos. Vamos bastante bien", coincidieron, por separado, voceros de las tres fuerzas.Hoy retomarán las tratativas para perfilar los 44 lugares de la lista sábana, con la expectativa de cerrarlas entre mañana y el miércoles a más tardar, para meterse de lleno en la campaña propiamente dicha.De hecho, en el caso del Frente Cívico, ya convocó para el próximo viernes a su Congreso provincial, con la idea de avalar la fórmula y el esquema de listas consagrado (aún cuando no estén los nombres), para dar una inequívoca señal de largada a la militancia.La primera gran parada de campaña juecista ya tiene fecha: un locro el 1° de mayo, en la Sociedad Belgrano, con expectativas ciertas –según los organizadores– de asistencia del binomio Aguad-Baldassi.En el caso de los departamentos, no está saldada la negociación en Punilla, Río Segundo y la Capital, por ejemplo. En este último caso, los tres partidos creen tener supremacía para imponer nombres. Lo propio ocurre en Colón, donde pujan dos intendentes: el juecista Germán Jalil (Unquillo) y el radical Daniel Salibi (Mendiolaza). En Punilla, se autopostuló el intendente de Huerta Grande, Hugo Capdevila, históricamente enfrentado con la conducción de la UCR. Quiere hacer valer su peso territorial con cinco gestiones como intendente.Por el lado del PRO, intenta anotar dos de sus caras visibles: Ércole Felippa, por San Justo y Néstor Roulet, por Unión.En cuanto a la sábana, el Frente Cívico deslizó su pretensión de encabezar la nómina provincial, considerando que la dupla de gobernador y vice quedó para la UCR y el PRO. Fuentes de los tres partidos admitieron que la discusión es compleja, pero que hay buena predisposición. "Esto no es matemático. Hay tensiones lógicas, pero nada que no se pueda solucionar", evaluaron. El tema es que, junto con la proporcionalidad salomónica que adoptaron como criterio general (repartir los cargos en tres tercios), aparecen otros elementos a considerar.El juecismo quiere recuperar el terreno que cedió al bajar la candidatura a gobernador de Luis Juez; el PRO intenta pararse sobre la expectativa que genera Mauricio Macri como "locomotora" electoral del armado; y la UCR afronta una variedad de núcleos internos (son siete), que reclaman lugares por igual.Esa situación se complejiza más aún en el caso del mestrismo. "Ramón (Mestre) armó un esquema para su posible candidatura a gobernador, en el que involucró a mucha gente. Ahora no tiene cómo cubrir esas expectativas", graficó un dirigente de ese sector.Y esto hay que sumar que a última hora apareció la Coalición Cívica, reclamando su cuota parte, a partir de que esa fuerza es socia a nivel nacional del PRO, por la alianza entre Macri y Elisa Carrió.

