La tijera se puede llevar la mitad de la financiación
El tajante aviso de la Presidenta respecto de que el nivel de subsidios al transporte no es sostenible tal como está, tuvo como destinatarios específicos a la Capital Federal y el conurbano bonaerense. Rubén Curto.
El tajante aviso de la Presidenta respecto de que el nivel de subsidios al transporte no es sostenible tal como está, tuvo como destinatarios específicos a la Capital Federal y el conurbano bonaerense. Pero el mensaje secundario que llega al interior no es muy diferente: no sólo que no cabe esperar subas –solicitadas hasta el cansancio– en los aportes, para compensar el desigual trato respecto de los porteños, sino que vuelve a rondar el fantasma de un progresivo recorte de los giros nacionales. En Córdoba, ese potencial escenario le hace temblar las piernas a más de uno: está comprobado que la demora en los envíos de subsidios y la liquidación parcial de éstos son la nafta que viene alimentando el fuego de los conflictos de UTA en la ciudad; y la incertidumbre se potencia nada menos que a las puertas del diseño de la futura licitación del transporte que tendremos para la próxima década.El servicio urbano cordobés necesita casi como el aire los fondos nacionales. Salvo que se avance en un brutal sinceramiento de costos, que dispararía la tarifa. Son 300 millones de pesos los que llegan anualmente a Córdoba por subsidios nacionales, en un mix que incluye kilómetros recorridos y cantidad de coches y empleados. Al mes, unos 10 millones de pesos van a Tamse y 14 millones se reparten entre Coniferal y Ciudad de Córdoba. El 50 por ciento de los costos del sistema se cubren así. A Tamse, cada mes le ingresan por boletos 12 millones de pesos, y al ya citado aporte nacional suma otros ocho millones que le gira el municipio. Claro que ese desfase se explica porque la firma municipal tiene 1.800 empleados (lo mismo que las dos privadas juntas) y un promedio de 4,8 empleados por coche, cuando la Nación da subsidios a razón de 3,3 choferes por unidad. En Coniferal y Ciudad de Córdoba, la proporción para cubrir costos es casi por mitades entre recursos propios y subsidios, aunque desde el mes pasado, y por imperio del paro de tres días de UTA, volvieron los subsidios municipales. La partida que se quiere asignar a ese destino alcanza los 18 millones de pesos para 2012. De cara a la licitación –los pliegos deben estar antes de fin de año–, nadie imagina un escenario estable. Una muestra ya dieron los empresarios, que al pedir el último aumento de tarifa desdoblaron sus cálculos: 3,49 pesos con subsidios y 5,28 pesos sin subsidios. "No quiero pensar lo que sería encarar la licitación con esa misma incertidumbre", se sinceró ayer un funcionario mestrista.

