La supremacía del dolor oficial
El poder insistió, en estos días, con la práctica de una convicción extraña y cruel: la legitimidad obtenida en los triunfos electorales abarca también el patrimonio exclusivo del dolor. Edgardo Moreno.
Frente a la angustia de quienes padecieron el atentado a la Amia y la tragedia de Once, el poder insistió, en estos días, en la práctica de una convicción extraña y cruel: la legitimidad obtenida en sus triunfos electorales abarca también el patrimonio exclusivo del dolor, la supremacía moral de la congoja propia.
Con ese modo casi tortuoso de comprender el vínculo con sus representados, el Gobierno se apresta a transitar esta semana otras tantas jornadas de vértigo.
25, escuelas cerradas. El país amanece hoy sin clases. Aunque para los últimos gobiernos la obligación constitucional de garantizar el sistema educativohaya caminado a transformarse en una cláusula en olvido, todavía hay padres que quieren educar a sus hijos, alumnos que merecen su derecho a estudiar y maestros que reclaman sueldos a la par de la inflación que elGobierno niega, pero congela.
Otro año más serán víctimas quejosas, que no serán atendidas porque ninguna de sus aspiraciones están a la altura del propósito central de la política en marcha: la construcción de las condiciones para la autosucesión presidencial.
El sistema educativo es una minucia delegada en gobernadores, intendentes y gremios del magisterio. La Casa Rosada está en otra cosa. Allá, en los altos de la estrategia. Al ras del llano, hombres y mujeres anónimos deberán deambular por aulas vacías después de haber tributado, en caja de la inflación, una veta salada del sueldo para cargar la mochila de sus hijos.
26, Timerman. Por más profundo que sea, ningún padecimiento ajeno al canon de aflicciones proclamado por la Casa Rosada como funcional y útil a los propósitos de su proyecto político puede albergar esperanzas de ser admitido en las preocupaciones del poder administrador.
No de otro modo puede despacharse el pacto de impunidad para Irán en la causa Amia, con 85 asesinatos sin culpables.
De igual manera, frente a los 51 muertos de Once, tras un largo año de reflexión en silencio, se le ocurrió al poder concluir, con circunspección, que así es la vida. Luego, claro, de haber intentado disfrazar con sotanas al funcionariado furtivo para proponerlo ante un juez como querellante afectado. En esa tesitura ha cosechado la Presidencia de la Nación el primer abucheo desnudo y público destinado a su registro. Una novedad que sólo alcanzaba por ahora al vicepresidente más ayuno de prestigio desde la restauración democrática. Amado Boudou ya no puede transitar la calle, en su propio país.
Pero ese agravio está lejos de fisurar al bloque gobernante, que se aliena con disciplina de legión y todavía pudo obtener ocho votos de diferencia favorable en el Senado después de once horas de recibir la más contundente derrota argumentativa de la que tenga memoria este oficialismo. La oposición debe tomar nota de esa cohesión.
Aunque el canciller Héctor Timerman vuelva al Congreso mañana a juramentar buenas intenciones, con las que luego se ensaña Irán, es probable que aquel mismo silencio adocenado abone al día siguiente el cuórum y el sufragio oficialista en la Cámara de Diputados. Córdoba aportará al menos cuatro gregarios.
27, Nueva York. Mientras la Cámara Baja intente barnizar con el olvido el más grave atentado terrorista que haya sufrido la Argentina, en el otroextremo de la Avenida de Mayo, la miradaestará puesta nuevamente en un tribunalnorteamericano. La Cámara de Apelaciones del segundo distrito neoyorquino debe decidir sobre el reclamo de pago a los acreedores que no entraron en el canje de deuda y empujaron un juicio ante el juez Thomas Griesa. Argentina, volviendo sobre sus pasos, propondrá reabrir las negociaciones con los "fondos buitre" para evitar caer de nuevo en la defección de su deuda. Si el tribunal rechaza este ofrecimiento, podría afectar el pago a los acreedores que ya ingresaron al canje. Aquí sí podría encontrar el oficialismo su discurso de la víctima. Pero al juez Griesa se le ha ocurrido, además, la incómoda pregunta sobre los fondos del matrimonio Kirchner en el exterior.
28, vísperas. Mientras el mundo mire cómo el pontificado notifica que ha entendido, por virtud o porurgencia, la novedad moderna de los mandatos limitados, la presidenta Cristina Fernández estará afilando las últimas aristas de su discurso de apertura de sesiones del parlamento. Los tiempos han cambiado. Con una economía en estado de revuelta, poco interesará esta vez la evaluación de los estilos retóricos. Si el poder administrador tiene algo en serio para contar, deberá hacerlo al día siguiente. Otras tres horas de improvisación no servirán de mucho.

