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La realidad pudo más que el capricho

Para un cambio de tal magnitud, la información es la cuestión más importante para que sea lo menos traumática posible. Y justamente lo que faltó es tiempo. Diego Marconetti.

15 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
La realidad pudo más que el capricho

El ex intendente Daniel Giacomino eligió arbitrariamente el 1º de diciembre como el día en que se iba a dejar de distribuir el cospel. Esa fecha no figura en el contrato con Red Bus, sino que fue dispuesta por el propio municipio para apurar la migración de los pasajeros del transporte urbano de Córdoba a las tarjetas sin contacto. Giacomino buscó hacer en un mes lo que no se había podido hacer en 19 años. Creyó que sólo era necesaria la decisión política para terminar de implementar un sistema que había sido ideado por Ramón Bautista Mestre a principios de 1990.No importó que Red Bus no hubiera instalado las suficientes bocas de recarga, y que en muchas de las que se instalaron el crédito durara apenas un par de horas.Tampoco se tuvo realmente en cuenta que muchísimos usuarios no supieran dónde cargar la tarjeta, por más que se insistiera en que la página web de la concesionaria posee un mapa en donde figuran las direcciones de los comercios con pos en toda la ciudad, olvidando que para gran parte del universo de 600 mil personas que diariamente usan el colectivo Internet es aún inaccesible. Para un cambio de tal magnitud, la información es la cuestión más importante para que sea lo menos traumática posible.Y que en ese mismo mapa figuraran, apenas un par de días después, al menos 94 barrios sin siquiera un solo puesto de recarga.Hasta el 10 de diciembre, lo que parecía un capricho del entonces intendente Giacomino podía más que la realidad, por más que en el Palacio 6 de Julio intentaran aclarar que en cualquier momento podía volver el cospel si persistían los problemas. Los problemas persistieron y los cospeles no volvieron.Ayer la realidad pudo más que el capricho y las fichas volverán a partir del lunes, al menos por 13 días, tiempo que tampoco parece suficiente como para que Red Bus resuelva los inconvenientes que vienen padeciendo los pasajeros para recargar sus tarjetas, y encima para viajar en un sistema entre regular y malo.Los usuarios no presentaron resistencia al cambio tecnológico, sino que pusieron en evidencia que la transición no estaba correctamente implementada. El que crea lo contrario, debería intentar recargar su tarjeta en cualquier punto a más de 40 cuadras del Centro.